Simulaciones de Morena

Mientras el poder político defienda el pacto patriarcal, las mujeres tendremos que señalar a los agresores

Simulaciones de Morena
Adriana Dávila / Colaboradora/ Opinión El Heraldo de México

Morena dio a conocer el resolutivo de la Comisión de Honestidad y Justicia abierto contra el candidato al gobierno de Guerrero, Félix Salgado Macedonio. Solo se ordenó al órgano interno de levantar encuestas que reponga el procedimiento para revaluar los perfiles de los aspirantes, lo cual no significa que le hayan quitado la candidatura ni que vaya a estar fuera de las mediciones.

Da pena escuchar al dirigente nacional de ese partido, Mario Delgado: “No hay ningún tipo de sanción o suspensión de los derechos partidarios y políticos de Félix Salgado Macedonio. Se mantiene (la candidatura)”. Más claro ni el agua: la candidatura del senador con licencia sigue vigente, a menos de que renuncie o el partido tome una decisión diferente.

De cara al Día Internacional de la Mujer y ante las posibles manifestaciones por la simulación y el abierto cobijo presidencial a un agresor sexual, Morena optó por una salida política. Pero hay que ser prudentes. No celebremos triunfos que no existen.

Al tratarse de un hombre acusado penalmente por el delito de violación, el fondo del asunto no es sólo que el candidato deje de serlo, sino que Morena no haya presentado una ruta definida para iniciar un proceso de desafuero, de modo que pudiera ser juzgado por la Fiscalía General o la estatal por los crímenes que cometió, de los cuales al menos se han abierto cinco carpetas de investigación.

El anuncio de la reposición del procedimiento deja de tener sentido de perseguir el delito y castigar al agresor, si a este no se le excluye de forma definitiva. Si ahora se abre esta posibilidad es solo por la exigencia de mujeres que han cuestionado la oprobiosa defensa que se ha dado desde Palacio Nacional.

El abuso sexual no es linchamiento político y nada justifica la discriminación ni la indolencia con la que se suele abordar el tema de las mujeres, ni tampoco la terquedad de la dirigencia del partido político para mantener y registrar al denunciado.

Hay otras candidaturas impresentables y otros casos lamentables que causan indignación.
La autoridad tiene que investigar las denuncias contra hombres que usan su poder político, intelectual y económico para llevar a cabo este tipo de conductas y someter a mujeres, como por ejemplo las que hoy enfrenta Andrés Roemer, en la Ciudad de México.

Mientras el poder político defienda el pacto patriarcal y lo cubra con su manto de impunidad, tendremos que ser las mujeres las que señalemos a los agresores, denunciemos todo tipo de violencia
de género y nos apoyemos para que ninguna más sea minimizada ni agredida.

Esto solo se logrará cuando las que lleguen a los cargos de decisión tengan la valentía y el coraje para asumir su responsabilidad y procurar justicia. No como las arrepentidas del gobierno federal ni supuestas líderes feministas
de izquierda, que hoy con su silencio escandaloso, también sentencian y validan la violencia contra las mujeres.

ADRIANA DÁVILA
DIPUTADA FEDERAL PAN
@AdrianaDavilaF 

avh 


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