De víctimas a adversarias electorales 

El PES anunció que su candidato a la gubernatura de Baja California será Jorge Hank Rhon, quien fuera alcalde de Tijuana por el PRI

De víctimas a adversarias electorales 
Adriana Dávila / Colaboradora/ Opinión El Heraldo de México

El 30 de octubre de 2018, entre reclamos de senadoras de varios partidos, el chiapaneco Noé Castañón rindió protesta como senador de la República. Llegó por el PRI, al cual renunció para sumarse a la bancada de Movimiento Ciudadano. Su esposa lo acusó de violencia intrafamiliar. 

En 2015, Hilario Ramírez, alcalde independiente de San Blas, Nayarit, en la celebración de su cumpleaños 44 levantó la falda a una joven mientras bailaban. La ostentosa fiesta se daba luego de que el edil reconociera que, en su mandato anterior, por el PAN, había robado, “pero poquito”. 

Ahora, el PES anunció que su candidato a la gubernatura de Baja California será Jorge Hank Rhon, quien fuera alcalde de Tijuana por el PRI. Sobre él hay acusaciones de narcotráfico, lavado de dinero y corrupción. Además, dijo que su “animal favorito” eran las mujeres. 

En Guerrero, Morena postuló a Félix Salgado Macedonio, acusado de violación. Una de las mujeres violentadas denunció el delito en 2016. La carpeta de investigación fue archivada y congelada, abonando a la impunidad, sin importar que estas acciones marquen de por vida a las víctimas. 

Lo grave es que quienes los han impulsado han sido incapaces de entender que estos personajes no deben figurar en cargos públicos. Contribuyen a la impunidad, a la falta de justicia para las víctimas y son ejemplo del machismo que impera en nuestro país.  

En el caso de Guerrero, las propias militantes de Morena han expresado su inconformidad. Se sumaron artistas, escritoras, académicas y líderes de opinión. A pesar de eso, el partido mantiene su decisión. La razón: fue el presidente López Obrador quien decidió que el candidato sea Salgado Macedonio. Cuando fue cuestionado al respecto, el tabasqueño afirmó las acusaciones son “un asunto partidista, producto de la temporada”. 

Para el mandatario, las víctimas son “adversarias electorales”. Para él, son ellas las que mienten, las que engañan, las que acusan injustamente a su candidato. Cómo puede entonces extrañarnos que las autoridades locales digan que no hay nada que hacer porque el delito “prescribió”. El presidente ya juzgó y ya sentenció: la víctima miente.  

Por ello, no debe asombrarnos que con este gobierno nada hayamos podido hacer para salvar las estancias infantiles, apoyar a las mujeres violentadas, evitar la desaparición de los programas y apoyos dirigidos a las mujeres rurales e indígenas, a las organizaciones de la sociedad civil. Tampoco debe sorprendernos que la FGR haya planteado la desaparición del tipo penal de feminicidio. 

De seguir así, la lucha por la igualdad y la justicia será más difícil, pues habremos de enfrentarnos a quien decidió que las mujeres en este sexenio “calladitas nos vemos más bonitas”.  

En la selección de Salgado Macedonio nos hemos dirigido al destinatario incorrecto. Mario Delgado, presidente de Morena, no es más que el mensajero, porque en el sexenio autocalificado como el más liberal, es el rey de Palacio quien tiene la primera y la última palabra.  

ADRIANA DÁVILA
DIPUTADA FEDERAL PAN
@AdrianaDavilaF 
BGM


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