Gran error volver al monopolio

La visión burocrática será la que impere con la nueva Ley Eléctrica y los consumidores nos vamos a fregar. ¡Ese no es el camino!

Gran error volver al monopolio
Luis Soto / Agenda Confidencial / Opinión El Heraldo de México

Desde hace varios años, el presidente Andrés Manuel López Obrador y los funcionarios del sector energético (Petróleos Mexicanos, CFE y Secretaría de Energía), se dieron a la tarea de recopilar argumentos suficientes y contundentes para llevar a cabo una contrarreforma energética que recupere el pleno dominio público del petróleo y de la industria eléctrica.

Basta leer la “exposición de motivos” —para algunos con un alto contenido de ficción, para otros realidad indiscutible— de la nueva Ley Eléctrica, ya aprobada por el Congreso y de la iniciativa con proyecto de decreto para reformar la Ley de Hidrocarburos, enviada por el Ejecutivo a la Cámara de Diputados la semana pasada, que sin duda será aprobada sin quitarle ni una coma, para darles en buena medida la razón a los contrarreformadores.     

Efectivamente, tanto en Pemex como en CFE se cometieron durante décadas muchos actos de corrupción; se despilfarraron decenas de miles de millones de dólares de la abundancia petrolera —en el sexenio de José López Portillo— y otras tantas decenas en la época de oro del petróleo, cuando superó los 100 dólares.

Es verdad también que con la reforma energética de Enrique Peña Nieto y Luis Videgaray, se desmanteló a esas dos empresas y se pretendió extinguirlas, insisten los expertos.

Y que no existió una estrategia para que el estado mantuviera la presencia de ambas como dominantes y con una visión clara de que el mercado sería el regulador, como le hicieron Noruega, España y otros países.

Gran error, señalan los verdaderos expertos, no aquellos que se dicen especialistas. Pero a ese error le sumamos otro: volver al monopolio estatal, donde la visión burocrática será la que impere y los consumidores nos vamos a fregar. ¡Ese no es el camino!  Consideran.

Exhumar mediáticamente a Lázaro Cárdenas y a Adolfo López Mateos para recuperar el pleno dominio público del petróleo y de la industria eléctrica, podría resultar muy peligroso.  Para empezar, no hay dinero para rescatar a Pemex y CFE de la ruina en que se encuentran.

A todo esto, los observadores se preguntan: ¿Por qué el sector empresarial ha actuado tibiamente no sólo ante el discurso anti empresarial del gobierno de la 4T, sino ante  la decisión histórica que ha tomado el Ejecutivo en materia energética?

¿Por qué los inversionistas nacionales y extranjeros, que fueron beneficiados por la reforma energética peñanietista, empezando por Iberdrola, a quien el gobierno ha exhibido por los contratos leoninos de producción independiente que le otorgaron el sexenio pasado no han dicho ni pío?

¿Por qué Bimbo, Walmart, Oxxo… se quedaron callados después de que se dieron a conocer los detalles del subsidio que han recibido?

¡Así tendrán la conciencia!     

Por LUIS SOTO
LUISAGENDA@HOTMAIL.COM
@LUISSOTOAGENDA

dza  

 

 


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