TODOS SOMOS MÉXICO

Riesgos de migrantes vs. ganancias de traficantes

Los cuatro meses recientes se detectaron unidades de carga con cerca de dos mil 650 migrantes

OPINIÓN

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Mauricio Farah / Todos Somos México / Columna Invitada

En el camino migrante suele haber y ocurrir de todo. Se encuentran allí el heroísmo y la mezquindad, la indefensión y la maldad, la generosidad y el delito. Y con frecuencia chocan la necesidad y la esperanza con la corrupción y la muerte.

Ocurrió de manera catastrófica el 9 de diciembre: la muerte le salió al paso a más de medio centenar de migrantes centroamericanos y más de 100 quedaron heridos.

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Versiones periodísticas afirman que el tráiler en el que viajaban pasó tres retenes de seguridad desde que salió de San Cristóbal de las Casas hasta que se volcó cerca de Tuxtla Gutiérrez.

Y también que los migrantes habrían pagado a los traficantes entre 150 mil y 257 mil pesos. Para los “coyotes”, y quizá también para quienes, de ser cierta la sospecha, dejaron pasar al vehículo en los retenes, allí no iban 150 personas, sino millones de pesos. Cuando el dinero del delito rueda en las carreteras lo que importa es que avance, que la mercancía llegue y la ganancia se reparta.

De acuerdo con testimonios de sobrevivientes, aquella tarde fueron dos los tráileres que superaron la revisión policial, de modo que uno siguió su camino y a estas alturas habrá llegado a su destino, como tantos otros que no son detenidos por las autoridades ni por accidentes y consuman el negocio.

Algunos sí son descubiertos, y son esos vehículos, de los que descienden personas decepcionadas y al mismo tiempo a salvo, los que permiten calcular el cruel riesgo de los migrantes y la inmensa ganancia de los traficantes y sus aliados.

El recuento que los medios han hecho indica que en los cuatro meses recientes se detectaron unidades de carga con aproximadamente 2 mil 650 migrantes en Nuevo León, Tamaulipas, Estado de México, Tijuana y Veracruz. Sí, ya venía ocurriendo, pero no desde hace cuatro meses.

En agosto de 2007 documenté en el artículo “Los viajes mortales de los migrantes” cinco vehículos detenidos, con un total de 347 personas en Ciudad Juárez, Tlaxcala, Tabasco, Nuevo León y Oaxaca.

Los migrantes iban, de una u otra forma, siempre hacinados y en peligro, entre cajas de frituras de maíz en un semirremolque adaptado, entre contenedores de alimento para pollos o en un doble fondo de un tráiler que, para mayor pacto con la muerte, iba sellado.

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Apuntaba en aquel texto de hace 14 años: “La migración, olvidada, dejada a su suerte, sin que haya quien la atienda, seguirá cobrando víctimas inocentes, personas que lo único que anhelan es tener una forma de vida digna para sí mismas y para los suyos. Mientras tanto los traficantes de personas seguirán incrementando sus ganancias a costa del riesgo, e incluso la vida, de quienes, impulsados por la desesperación, van a dar a sus manos”. (Cuando la vida está en otra parte, Pág.78)

Ahora, con flujos más numerosos, seguimos igual: grandes riesgos para los migrantes, inmensas ganancias para los traficantes.

Es hora de poner un alto a esta infamia.

POR MAURICIO FARAH
SECRETARIO GENERAL DE SERVICIOS ADMINISTRATIVOS DEL SENADO
@MFARAHG

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