OJOS QUE SÍ VEN

Cómo pasa el tiempo

El tiempo pasa rápido y esta semana recordamos dos años desde que apareció el llamado paciente cero en Wuhan China, contagiado de un virus que se pensó en un principio se trataba del SARS

OPINIÓN

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Jesús Martín Mendoza / Ojos que sí ven / Opinión El Heraldo de México

El tiempo pasa rápido y esta semana recordamos dos años desde que apareció el llamado paciente cero en Wuhan China, contagiado de un virus que se pensó en un principio se trataba del SARS que había azotado la región oriental en 2005. Semanas después se estableció que la enfermedad parecida al Síndrome Agudo Respiratorio Severo era provocada por un coronavirus.

Un virus cuya forma al microscopio electrónico recuerda a la corona solar, de ahí su nombre, y que ya había sido detectado en algunos mamíferos como perros, gatos, así como en algunos murciélagos y otras especies salvajes. A partir de ese momento, las noticias que llegaban desde China no tenían un gran impacto mediático de este lado del mundo, finalmente los casos de una extraña gripe parecían controlarse en esa ciudad.

Fue el uno de diciembre de 2019 cuando un hombre de 70 años en Wuhan desarrolló tos seca e intensa, fiebre y dolores que evolucionaron a neumonía. Los casos similares se empezaron a reproducir con una velocidad vertiginosa. Para el 30 de diciembre los hospitales con enfermos de vías respiratorias se reportaban saturados y lo que llamó poderosamente la atención es que esas personas habían tenido contacto con un mercado de animales, no precisamente para su crianza o compañía, sino para el consumo humano.

Al advertir un cuadro de síntomas similares entre los pacientes que abarrotaban los hospitales, se decidió tomar muestras de los pulmones infectados para descubrir que el agente causante se trataba de un coronavirus hasta ese momento desconocido por la ciencia. Meses después la Northeastern University de Boston en Estados Unidos, elaboró un modelo de cálculo que arrojó que cuando el mundo estaba en desconocimiento de una nueva epidemia por un nuevo virus, ya existían al menos cuatro mil personas infectadas. China no dijo nada al mundo.

Ese mismo 30 de diciembre, mientras occidente vivía la resaca de las fiestas de navidad y se preparaba para recibir el 2020, en China se ofrecía un mensaje a medios de comunicación con el anuncio oficial de un nuevo SARS Coronavirus como se le llamó en un principio. Era imposible mantener en silencio un crecimiento exponencial de los contagios ante el terror de descubrir que nada detenía la infección con ese nuevo enemigo.

Así iniciamos el año 2020 en Norteamérica, con una enfermedad respiratoria que preocupaba a China y el anuncio del cierre de la ciudad de Wuhan provocó la intervención del la Organización Mundial de la Salud para saber ante que estábamos. A dos años hay vacunas, hay dos antivirales específicos, pero no es un problema menor, debemos seguir cuidándonos con el uso del cubrebocas.

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POR JESÚS MARTÍN MENDOZA
JESUS.MARTIN.MENDOZA001@GMAIL.COM
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