MEXICANOS PRIMERO

CONAFE y la educación indígena

Desde su creación y atendiendo la gran diversidad multicultural y multilingüísticade nuestro país, CONAFE ha jugado un papel fundamental en la garantía del derecho a aprender de millones de NNJ en localidades dispersas, alejadas y de difícil acceso

OPINIÓN

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Mayte Zinser / Columna invitada / Opinión El Heraldo de México

El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF 2022), presentado a principios del mes de septiembre, llegó con unabuena noticia: un incremento de 1,308 millones de pesos en el presupuesto destinado al Consejo Nacional de Fomento Educativo (CONAFE). De aprobarse, este organismo descentralizado estaría recibiendo 32.6% más de lo recibido en el ejercicio 2021.

Sin embargo, CONAFE había registrado en esta administración una reducción de recursos que no debe pasar desapercibida. A pesar del aumento proyectado, el presupuesto continuaría 8 puntos porcentuales por debajo de los recursos aprobados en 2018. Y peoraún, recortaron los 185 millones de pesos de los dos únicos programas que destinaban recursos a escuelas de educación indígena y para hijos de jornaleros agrícolas.

Pero vayamos un paso más atrás, ¿qué es el CONAFE y por qué es tan importante garantizar los recursos para su correcta operación? El Consejo Nacional de Fomento Educativo, organismo descentralizado, tiene como objetivo brindar servicios de educación inicial y básica a niñas, niños y jóvenes (NNJ) que habitan en localidades y comunidades rurales de alta y muy alta marginación, así como comunidades con poblaciones de estudiantes indígenas y migrantes. Desde su creación y atendiendo la gran diversidad multicultural y multilingüísticade nuestro país, CONAFE ha jugado un papel fundamental en la garantía del derecho a aprender de millones de NNJ en localidades dispersas, alejadas y de difícil acceso.

A medio siglo de su creación, el Consejo atiende a cerca de 300 mil NNJ y a 400 mil niñas y niños menores de 3 años. Hoy, más que nunca, debemos garantizar los recursos para su correcta operación y la formación continua de docentes y jóvenes voluntarios que trabajan en estas comunidades.Si bien el incremento en los recursos proyectados para 2022 es noticia positiva, digna de aplauso y reconocimiento, no es suficiente.

Ante los retos que dejó el prolongado cierre de escuelas, donde les fue peor a quienes más lo necesitan porque fueron excluidos e invisibilizados, debemos duplicar esfuerzos para evitar el abandono y disminuir la desigualdad y el rezago educativo.

Hoy, 7 de cada 10 NNJ de comunidades que entienden una lengua indígena no comprenden un texto de cuarto de primaria ni puede realizar una resta con acarreo. Hoy, no hemos recuperado los recursos de los programas destinados a atender a la población indígena y migrante. Hoy, tenemos más de 20 mil escuelas de educación indígena y más de 95 mil escuelas multigrado y unitarias que atienden las necesidades educativas de miles de NNJ.Hoy, más que nunca, debemos enfocar la toma de decisiones en ellas y ellos. Debemos fortalecer la innovación pedagógica e implementar programas locales para la recuperación, reforzamiento y nivelación de los aprendizajes perdidos. Debemos reducir las brechas y trabajar por garantizar que NNJ de las comunidades y localidades indígenas y rurales de nuestro país logren la mejor versión de sí mismos.

POR MAITE ZINSER

Investigadora en Mexicanos Primero

@MaiteZinser

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