Michoacán

"El mundo se me vino abajo", así reaccionó Gaby, una madre buscadora que halló a su hijo en una osamenta

Raúl, de 23 años, fue encontrado dos años después de su desaparición por el colectivo Decofem en el municipio de Jacona

"El mundo se me vino abajo", así reaccionó Gaby,  una madre buscadora que halló a su hijo en una osamenta
”Miré la osamenta boca abajo, luego luego al mirarlo dije, sí, sí es mi hijo. Ahí se me acabó la esperanza”, recuerda Gaby, quien localizó los cuerpos de 15 personas desaparecidas antes de dar con los restos de su hijo Raúl Foto: Especial

La historia de Gaby, una madre que buscó incansablemente a su hijo desaparecido durante más de dos años, es un ejemplo de la lucha y la perseverancia de las familias de desaparecidos en México.

Raúl Ávila Pérez, de 23 años, desapareció el 14 de marzo de 2022 en el municipio de Jacona. El joven, que vivía con sus dos abuelos maternos que lo cuidaron desde pequeño, iba diariamente a un cerro para bajar leña, guamúchiles  y hasta cascabeles que vendía a los danzantes de la región. 

Sigue leyendo: 

IMÁGENES FUERTES: Una mujer y su bebé fueron atropellados por un motociclista que invadió la banqueta

Registran varios ataques en Culiacán, incendian varios vehículos de carga

Gaby buscó por todas partes a su querido hijo junto a madres buscadoras 

Luego de tres días de búsqueda, su madre, Gabriela Pérez Ramírez, quien radica en Jalisco, acudió a presentar denuncia e hizo publicaciones en Facebook para pedir ayuda en su localización, pero nadie sabía nada del que fuera su segundo hijo.

Emprendió una campaña en redes para encontrar a su hijo, Raúl Ávila
FOTO: Especial

Tras meses de búsqueda y de constantes visitas a la Fiscalía Regional, donde no había avances en la investigación, Gaby supo de la existencia del colectivo de Desaparecidos de la Costa y Feminicidios de Michoacán (Decofem) y se unió a las marchas y actividades de esta organización de familiares de desaparecidos. 

En marzo de 2024 se sumó a una brigada de búsqueda de cuerpos en El Cerro de la Cruz, en Jacona, luego de que un reporte anónimo alertara sobre la existencia de personas enterradas en ese lugar.

“Encontramos 14 osamentas, por un lado tenía la esperanza de encontrar a mi hijo vivo, pero también sabía que podía encontrarlo de la otra manera; en esa ocasión no lo encontramos a él”, recuerda.

En julio de 2024, junto a otras mujeres buscadoras a las que ahora considera sus “hermanas de lucha”, recorrieron nuevamente el Cerro de la Cruz. Ahí, Gaby sintió “una corazonada” que le advertía, su hijo estaba cerca. 

Gaby encontró a su hijo en una osamenta de Jacona

“Fui todos los días de la búsqueda, sentía que tenía que estar ahí. Ese día 10 de julio, mi hijo fue el segundo cuerpo que encontramos. Un reportero me dijo que el segundo que sacaron traía unos tenis Nike azules y una chamarra negra con gris, y le dije, ‘ay mi hijo traía una así’, saqué mi celular y le enseñe la foto de la chamarra de mi hijo y volteó y me dijo que era la misma chamarra”.

Debido a que la Fiscalía General del Estado (FGE) llevaba a cabo la exhumación de los restos, Gaby ya no pudo acercarse a la fosa, pero tuvo acceso a fotografías tomadas a los cuerpos que ahí se encontraron, fue entonces cuando descubrió que una de las víctimas, era Raúl.

“Miré la osamenta boca abajo, luego luego al mirarlo dije, sí, sí es mi hijo. El mundo se me vino abajo, ahí se me acabó la esperanza porque supe que él ya no estaba y nunca más lo iba a volver a mirar, a abrazarlo, nunca volvería a ver su sonrisa”, comparte.

"El mundo se me vino abajo", así fue como reaccionó la madre de Raúl tras encontrarlo sin vida en una osamenta
FOTO: Especial

Dos años y cuatro meses de búsqueda tuvieron que pasar para que Gaby se reencontrara con su hijo; “tal vez las demás personas que tienen más tiempo buscando a un familiar han de pensar que es muy poco, pero, aunque sea un día, es una desesperación, es frustración, coraje, dolor, es un calvario”, asegura.

Una vez que Gaby recuperó el cuerpo de su hijo, Raúl fue velado y sepultado por sus familiares, que ahora tienen un lugar donde recordarlo. Su madre dice estar en paz, aunque “el dolor nunca se va, va a estar conmigo siempre”. 

En medio de la desgracia, Gaby tuvo “la fortuna” de encontrar a su hijo, pero su lucha no acaba ahí, pues se mantendrá activa en el colectivo para que otras madres, hijas y hermanas cumplan su sueño de encontrar a sus desaparecidos: “cuando no pueda ir a las búsquedas, aunque sea ayudaré con unas aguas, unos sueros, comida o herramientas, que se ocupan mucho, no me voy a deslindar de esto, porque gracias a ellas encontré a mi hijo”. 

En las dos jornadas de búsqueda que se llevaron a cabo en el Cerro de La Cruz, fueron encontrados un total de 31 cuerpos, pero solo el de Raúl regresó a casa para ser despedido por su familia.

edg

Temas