REGRESO A CLASES

Regreso a clases SEP: Maestros y padres de familia se oponen a regresar, "no piensan en los niños" | Entrevistas

Mañana lunes los alumnos de educación básica en la CDMX, San Luis Potosí, Nayarit y Aguascalientes volverán a las aulas de manera presencial, sin embargo no todas las personas están a favor de la medida

Este lunes 7 de junio iniciarán las clases presenciales en 4 estados del país. FOTO: Cuartoscuro
Por
Escrito en NACIONAL el

Este lunes 7 de junio será el regreso a clases presenciales en la Ciudad de México y otras tres entidades del país; San Luis Potosí, Nayarit y Aguascalientes. Previamente, la Secretaria de Educación Pública (SEP) informó que cerca de medio millón de alumnos de los distintos niveles escolares ya han regresado a clases presenciales en al menos siete entidades de la República desde el pasado mes de mayo, por lo que se espera que esta cifra aumente considerablemente este lunes 7.

La SEP, mediante su titular Delfina Gómez, ha enfatizado que el regreso a clases presenciales para este 2021 se realizará de manera voluntaria, gradual y cumpliendo con el protocolo establecido por parte de la Secretaría de Salud; hasta el momento los gobernadores de Puebla, Jalisco, Michoacán, Guerrero y Baja California Sur se han pronunciado en contra de la medida, mientras que suman 13 los estados que ya consideran un regreso a clases con un modelo mixto.

El estado de Morelos anunció que el regreso a clases se dará a partir del 22 de junio y otras nueve entidades harán lo propio durante este mes: Morelos, Chiapas, Guanajuato, Chihuahua, Veracruz, Durango, Tamaulipas y Nuevo León. Mientras que en Campeche, Chiapas, Coahuila, Nayarit, Nuevo León, Tamaulipas y Veracruz los alumnos de educación básica ya han vuelto a clases presenciales desde el pasado mes de mayo. No obstante, en el caso de Campeche, las clases fueron suspendidas a causa del regreso a semáforo amarillo, informó la SEP.

Madres y padres de familia se niegan a mandar a sus hijos a las escuelas

Este lunes 7 de junio miles ed alumnos regresarán a las escuelas a tomar clases de manera presencial. FOTO: Cuartoscuro

Luego de darse a conocer la medida del regreso a clases presenciales en diversas entidades del país, tanto docentes como madres y padres de familia se han opuesto a esta iniciativa, y en el caso de los padres y tutores son miles los que se han negado a enviar a su hijos a las escuelas ya que lo consideran un riesgo para la salud tanto de los menores como de la familia.

Flor es una madre de dos pequeños, Marco e Ian, ambos llevan más de un año tomando clases en línea y estudiando desde casa. Al ser cuestionada acerca de qué piensa acerca de la medida implementada por la SEP, Flor asegura que percibe “que más que por el bien de los niños se hace por cuestión política-económica y el que regresen implican muchas cosas, cambios en las instalaciones de la escuelas, responsabilidad de los padres, maestros y alumnos.”

Considera que fue una decisión apresurada “toda vez que la pandemia no está debidamente controlada y ha quedado evidenciado en países, y estados que han regresado a clases, que no es la mejor decisión." La madre de familia asegura que por ese motivo no va a enviar a sus pequeños a su escuela, al menos no por el momento, destaca. Flor refirió que la razón es “porque no hay realmente un plan para el regreso a clases, algo que no genera ninguna seguridad para los niños." 

“En el caso de mi hijo menor, de preescolar, sus actividades solo se limitan a realizar los trabajos que semana con semana: le envían mediante WhatsApp, pero es complicado y no hay una retroalimentación. Sumado a eso mi hijo ya ni se acuerda de sus compañeros,” explica. Mientras que en el caso de Marco, el hijo mayor de Flor y quien está inscrito en una escuela primaria privada, indica que “sus clases son a distancia, cubriendo todo su horario y sus materias como si fuera a la escuela. En su caso, siento que no ha resentido mucho el cambio; él ya se familiarizó con la tecnología pero aún así no es la misma retroalimentación en cuanto a las dudas de los temas,” explica.

Decisión de la SEP; una medida “apresurada”

Madres de familia consideran que la interacción social de los alumnos fue afectada con la pandemia. FOTO: Cuartoscuro

Quetzalli es otra madre de familia que coincide con Flor al definir como apresurada la decisión de la SEP de abrir las escuelas para que inicien las clases de manera presencial. Con dos hijos, Quetzalli tampoco considera enviar al mayor a su centro escolar ya que considera que esto implica un riesgo para su salud.  

“Es riesgoso para los niños porque no hay una estrategia clara de cómo las escuelas van a prevenir el contagio en las escuelas y es un martirio para los niños estar toda la jornada escolar con cubrebocas. No (mandará a su hijo al a escuela), si no se nos explica claramente cuáles son las estrategias de prevención de cada institución." 

Entre las afectaciones que ha visto en el aprendizaje de los alumnos durante la pandemia, Quetzalli considera que lo principal ha sido la interacción social de los estudiantes ya “que pierden el interés por aprende. En el caso de mi hijo no le gustan las clases por TV, él quiere ir a la escuela porque ahí no se aburre y nosotros lo apoyamos aquí en sus actividades pero no es lo mismo que si lo hiciera la maestra,” explica.

La madre de familia considera que la decisión de la SEP de abrir las escuelas ha sido un poco apresurada “ aunque entiendo que es importante pero deben tener una buena estrategia para garantizar la salud de los alumnos y de sus familiares porque hablan de un regreso a clases pero no dicen nada en concreto sobre las medidas preventivas solo las que ya conocemos,” concluye.

Una medida riesgosa y precipitada: docentes

El aprendizaje de los alumnos se ha visto limitado y se ha mermado la calidad de la enseñanza, asegura una docente. FOTO: Cuartoscuro

Además de las madres y padres de familia, los docentes tampoco ven con buenos ojos el regreso a clases presenciales durante el mes de junio y han considerado la medida como riesgosa, precipitada y poco pedagógica. “Me parece preocupante no el hecho de que se regrese a las aulas sino el momento de la pandemia en que se ha decidido hacer esto, pues es un poco precipitada la decisión del Gobierno federal, explica la profesora de inglés Gina Hernández Amelio.

La docente cree que es poco pedagógico que los alumnos vuelvan a las aulas a solo unas semanas de que concluya el presente ciclo escolar: “El regreso en junio se me hace desestructurado y poco pedagógico, el regresar cuando ya quedan tres semanas para que termine el ciclo escolar y muchas escuelas ya terminaron con su plan de estudio, entonces no hay mucho que se pueda hacer.”

Sin embargo, Hernández Amelio aclara que “si no hay de otra más que regresar a la escuela, ya sea por decisión de los padres o por decisión de la escuela, entonces lo mejor que se puede hacer es no darle importancia a lo académico sino al bienestar emocional tanto de maestros como de niños,” postura que mantiene debido a las rezago académico que ha visto en los estudiantes durante la pandemia:

“Creo que una de las cosas que más han afectado el aprendizaje de los alumnos en la pandemia ha sido la falta de interacción social con gente de su edad y con adultos; los niños tienen una manera de ver el mundo en un proceso de crecimiento en el que es muy importante que puedan estar con gente de su edad discutiendo el mundo, los eventos, sus opiniones de las cosas, con personas que estén a su nivel de entendimiento, de comprensión y de conciencia,” destaca la profesora.

Para ella el aprendizaje se ha visto limitado y se ha mermado la calidad de la enseñanza: “Todo este ciclo escolar, en la pandemia, lo han vivido así, esa manera de percibir el mundo sintiéndose un poco aislados provoca tristeza, depresión y un bajo rendimiento académico. El aprendizaje se ha visto limitado en todo este ciclo escolar porque hay cosas que sí o sí se tiene que hacer de manera presencial. (…) toda esa interacción física se ha perdido en este ciclo escolar y todo esto ha mermado en el aprendizaje,” concluye.

Alumnos enfrentan serios problemas debido al confinamiento

En el regresos a clases, las autoridades educativas “no están tomando en cuenta factores cualitativos, solo cuantitativos," asegura un académico. FOTO: Cuartoscuro.

La opinión de Eduardo Vivas, profesor del CONALEP Nezahualcóyotl plantel III, es muy similar a la de Hernández Amelio ya que cree que durante este retorno a las aulas no todos acaten las medidas sanitarias que se requieren: “Creo que aún es pronto, porque veo complicado que todos en las escuelas sigan las medidas sanitarias que puedan mantener seguros a todos.”

Como resultado de más de un año de clases en línea y del aislamiento de los alumnos, Vivas ve algunas evidentes afectaciones en el aprendizaje de los estudiantes: “Afectaciones sobre todo psicológicas, muchos alumnos viven rodeados de problemas en sus casas y algunos perdieron a sus padres a causa de la pandemia, lo cual provoca poco o nula atención, algunos tienen que trabajar y sumándole a eso enfrentan problemas de ansiedad, estrés, depresión y algunos otros problemas. No todos cuentan con las habilidades digitales para manejar las plataformas en las que se trabaja y por ende causa bajo rendimiento académico,” explica.

El docente también asegura que las autoridades educativas “no se están tomando en cuenta factores cualitativos, solo cuantitativos. Y se trata de apresurar el regreso para tratar de rescatar un ciclo escolar dejando trabajos pata medir una calificación y no la adquisición de competencias que los hagan aptos para cursar el siguiente ciclo,” concluye.

La situación no es la misma para todos los alumnos

Docentes identifican diversas afectaciones de enseñanza-aprendizaje en los alumnos. FOTO: Cuartoscuro

Por su parte Ana R., maestra de Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) considera un riesgo el retorno a las labores docentes presenciales, tanto para personal académico como para los alumnos, ya que que cree que la medida es riesgosa: “Creo que es poco probable que los niños y jóvenes traigan la mascarilla / cubrebocas tantas horas al día. Ellos comen ahí, en las escuelas, y muchos pasan hasta 10 horas o más cuando tienen horarios mixtos,” señala. 

“Creo también que el tránsito de personas es inmenso en las escuelas y en las universidades. ¿Qué pasaría con un alumno enfermo que tome clases en dos facultades? Estaría en contacto con demasiadas personas; siendo que cada una de ellas, a su vez, estaría en contacto con muchísimas personas. El crecimiento podría ser exponencial. Sumado a que muchos alumnos viajan en transporte público, a horas de alta saturación,” detalla la academia durante una entrevista

Cuestionada acerca de las afectaciones de enseñanza-aprendizaje en los alumnos, que ha atestiguado durante el periodo de confinamiento, la docente es clara al destacar que ve mermado el interés de los estudiantes: “Noto a los alumnos desmotivados y con poco interés. Muchos de ellos me han comentado que no aprenden bien y que es poco pedagógico pasar tantas horas frente a una computadora leyendo artículos o viendo a sus profesores a través de un monitor,” explica.

Además que, señala, incluso los estudiantes le han revelado que no entran a las clases: “Un alto porcentaje me ha confesado que entran a la sesión y se van a dormir, o se meten a bañar, o se ponen a jugar o a ver televisión en lo que pasan las clases. Dicen solo estar atentos al pase de lista y a hacer algún comentario en la clase para que parezca que están atentos, cuando en realidad no lo están.”

Ana R. Hace énfasis demás en que los alumnos extrañan el trato con sus compañeros: “Ir a comer, ir a tomar, ir a pasear. Conocerlos. Y se quejan de que muchos maestros solo mandan lecturas y les cargan a ellos, los alumnos, la responsabilidad de enseñarse a ellos mismos,” describe.

La situación no es igual para todo el alumnado, y la académica refiere el caso particular de algunos de sus estudiantes: “También existe el otro lado: alumnos que trabajan y que las clases en línea les permiten poder trabajar y estudiar. O alumnos que viven muy lejos y regresar a un modelo presencial implicaría horas de traslado y mucho dinero en pasajes. Estos alumnos me han comentado que, de regresar a presenciales, se tendrían que dar de baja,” concluye.

MP