Dos adultos mayores de 100 años, sortean crisis de salud

Guadalupe y Juan nacieron en 1921 y desde entonces han visto enfermedades como viruela, sarampión, lepra y ahora Covid

Dos adultos mayores de 100 años, sortean crisis de salud
Una pareja de ancianos de 100 años acudieron a vacunarse contra Covid-19. Foto: Pixabay

Guadalupe y Juan nacieron en el municipio de Ayotlán, Jalisco, en 1921. Ambos, hijos de campesinos, se casaron el 22 de noviembre de 1941, en su pueblo. Él se enamoró de su corazón noble. Tomados de la mano salieron del módulo de vacunación ubicado en el Parque Agua Azul en la capital tapatía luego de vacunarse contra la COVID-19.

“Venimos porque se vienen todas esas enfermedades, hay que estar uno preparado. Muchas enfermedades nos tocaron: viruela, sarampión, lepra, todo eso”, explicó don Juan, en entrevista con El Heraldo de México.

Ellos coinciden en que les gusta vivir, aunque recientemente estuvieron delicados de salud. Hace más de un año llegaron a Guadalajara para atenderse medicamente, pero los sorprendió la pandemia y no han podido regresar a su pueblo. Sus hijos y nietos les cuidan.

Acudieron por su dosis para evitar contagiarse de coronavirus. Para Doña Guadalupe “sus hijos” son la bendición más grande que ha tenido en su centenaria vida. Juntos han enfrentado crisis sanitarias como la viruela, el sarampión, la lepra y ahora el COVID.

Sortearon todo tipo de enfermedades a pesar de una deficiente alimentación porque consideran vivieron en pobreza la mayor parte del tiempo.

“Nosotros éramos muy pobres, todo muy humilde. Trabajamos la tierra, mi papá fue campesino y yo también cuando crecí. Ella también fue campesina. Entonces muchas enfermedades y pocos alimentos”, recuerda don Juan, quien con una mano sostiene su bastón y con la otra cariñosamente toma la mano de su esposa.

En 80 años de matrimonio tuvieron nueve hijos, hoy tienen 67 nietos, además de bisnietos y tataranietos. A toda su familia siempre les dan consejos:

“Que no anden de distraídos con pendencieros. Que sean nobles, buenas personas. Bendito Dios todos me salieron pacíficos, muy nobles y amables hasta la fecha”, asegura.

Por Adriana Luna

maaz


Compartir