ARGENTINA

Durante nueve días, se aislará Argentina por contagios de COVID-19

El país sudamericano vive el peor momento de la pandemia, con cifras récord de contagios, por lo que entró en estricto confinamiento

MUNDO

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Las autoridades argentinas aplican estrictas medidas de movilidad para frenar la ola de contagios en el país. Foto: Especial

Argentina inició ayer un confinamiento total de nueve días por el que se suspende todo tipo de actividad no esencial en las zonas del país de alto riesgo por la segunda ola de la COVID-19, que está dejando récord de contagios y muertes, y elevando la tensión en los hospitales.

La administración de Alberto Fernández ha establecido que las personas deben permanecer en sus residencias habituales y sólo podrán circular en las cercanías de su domicilio, entre las 6:00 y las 18:00 horas, o por razones especialmente autorizadas, en las zonas del país en "alto riesgo" y "alarma" sanitaria.

También suspendió las actividades sociales, económicas, educativas, religiosas y deportivas en forma presencial. Sólo habilitó los comercios esenciales (como de venta de alimentos, medicamentos y artículos de limpieza) y, en cambio determinó que los comercios no esenciales sólo podrán operar mediante la entrega a domicilio o retiro en el local.

Argentina atraviesa una segunda ola de contagios —que esta semana alcanzó un récord diario de 39 mil 652 casos, el miércoles, y 745 muertes, el martes—, por lo que acumula, desde el inicio de la pandemia, tres millones 482 mil 512 millones de positivos y 73 mil 391 decesos.

Ese vertiginoso aumento de los casos puso en tensión al sistema de salud, con una ocupación en terapia intensiva de 73.1% a nivel nacional, y 76.4% en Buenos Aires

Desde primera hora comenzaron los controles en accesos y en rutas, y en estaciones de ferrocarril, de metro y terminales de ómnibus. También se prorrogó hasta el 11 de junio el cierre de fronteras para el turismo, así como la suspensión de vuelos que tengan como origen y destino Reino Unido y como origen Chile, Brasil, México e India.

En tanto, en Bolivia, la tercera ola de coronavirus azota con dureza, tras registrar las cifras más altas de contagios y decesos desde el inicio de la enfermedad en el país andino en marzo del año pasado.

Los hospitales están saturados en varias ciudades, lo que ha obligado a las autoridades a aplicar restricciones nuevamente mientras la campaña de vacunación contra el COVID-19 marcha con lentitud.

MAAZ