COVID-19: cinco días CLAVE que cambiaron al mundo, ¿cómo empezó todo?

Desde hace un año, el mundo dejó de ser tal y como lo conocíamos. ¿Cómo es que llegamos a esto?

COVID-19: cinco días CLAVE que cambiaron al mundo, ¿cómo empezó todo?
Wuhan, China. FOTO: AFP

Desde hace un año, el mundo dejó de ser tal y como lo conocíamos. El coronavirus y la respectiva pandemia cambiaron la manera en que el mundo funcionaba: economía, educación, sociedad, salud, y por supuesto, ha traído grandes tragedias para millones de familias de todo el planeta. 

Aquellos días en los que las personas salían, se reunían y hacían su vida sin ninguna restricción fuera de su control hoy parecen muy lejanos. ¿Cómo es que llegamos a esto? Todo comenzó el 1 de diciembre cuando se dio el primer caso conocido en un hombre de 70 años que cayó enfermo, sin embargo, el problema se convirtió en tragedia en un periodo de solo cinco días que a continuación recordamos.

30 de diciembre de 2019:

La tarde de ese 30 de diciembre, la jefa del Departamento de Emergencias del Hospital Central de Wuhan recibió los resultados de una prueba de laboratorio en donde aparecían las alarmantes palabras "SARS CORONAVIRUS". Alrededor de las letras dibujó un círculo rojo y mandó el informe a sus colegas a través de WeChat, la aplicación de mensajería china. 

De acuerdo con un reportaje publicado por la BBC, el mensaje consiguió llegar a un médico del hospital Li Wenliang, quien lo compartió con cientos de personas de su grupo de clase en la universidad. Durante las horas siguientes, las imágenes ya circulaban por toda China.

Más tarde se comprobó que el virus no era SARS, como el que se esparció en China en 2002 y 2003, sino que era un nuevo coronavirus muy similar, sin embargo, las noticias sobre un brote ya se habían escapado.

Ese mismo día llegaron de Pekín funcionarios de la Comisión Nacional de Salud, la cual ordenó a los hospitales en Wuhan que reportaran todos los casos directamente a ellos y que no hicieran pública ninguna información. En 12 minutos, estos pedidos se filtraron en internet.

31 de diciembre de 2019:

Cuando se corrió la voz, George F. Gao, director general del Centro para el Control de Enfermedades de China [CDC], estaba recibiendo ofertas de ayuda de todas partes del mundo, pero dos científicos que se comunicaron con él dicen que no parecía alarmado.

Ese día, la Comisión de Salud de Wuhan emitió un comunicado de prensa indicando que se habían identificado 27 casos de neumonía viral, pero que no había evidencia clara de transmisión de persona a persona.

Pasaron 12 días antes de que China compartiera las secuencias genéticas con la comunidad internacional.

1 de enero de 2020: 

El derecho internacional estipula que los nuevos brotes de enfermedades infecciosas de interés mundial se notifiquen a la Organización Mundial de la Salud en un plazo de 24 horas, anota la BBC, pero e 1 de enero, la OMS aún no tenía notificación del brote. 

Lawrence Gostin, director del Centro Colaborador de la OMS sobre derecho sanitario nacional y mundial en la Universidad de Georgetown señaló que "no informar claramente fue una violación del Reglamento Sanitario Internacional".

Pasaron dos días antes de que China respondiera a la OMS, pero solo revelaron que había 44 casos de una neumonía viral de causa desconocida.

2 de enero de 2020:

La cantidad de personas infectadas por el virus se duplicaba con el paso de los días y cada vez más personas acudían a los hospitales en Wuhan, sin embargo, los medios estatales no permitieron que los médicos expresaran sus preocupaciones públicamente.

Los médicos que habían difundido la noticia del brote fueron interrogados por la a Oficina de Seguridad Pública de Wuhan y "fueron tratados de acuerdo con la ley". Uno de los profesionales era Li Wenliang, el oculista cuya advertencia se había vuelto viral. Firmó una confesión. En febrero, murió de covid-19.

Según la BBC, el gobierno chino dice que esto no es evidencia de que estuviera tratando de suprimir las noticias del brote. Aunque para los médicos era cada vez más evidente de que había transmisión de persona a persona, se les impidió hacerlo público. Las autoridades continuarían sosteniendo durante 18 días más que no había transmisión de persona a persona.

 

3 de enero de 2020:

Zhang Yongzhen, un virólogo de renombre en Shanghai comenzó a mapear la secuencia genética del virus el 3 de enero  y después de dos días sus resultados relevaron que el virus era similar al SARS y por lo tanto, era probablemente transmisible.

Sin embargo, Zhang no pudo hacer públicos sus hallazgos debido a que la Comisión Nacional de Salud prohibió a los científicos no autorizados el trabajar con el virus y divulgar la información.

Ninguno de los laboratorios hizo pública la secuencia genética del virus y China continuó sosteniendo que se trataba de una neumonía viral sin evidencia clara de transmisión de persona a persona.

Fue hasta el 11 de enero cuando Zhang se arriesgó y decidió publicar los resultados. Su laboratorio fue cerrado pero su acción dio paso a que la comunidad científica internacional se pusiera en acción. A pesar de la evidencia, China no confirmó la transmisión de persona a persona hasta el 20 de enero.

Hoy, a más de un año del primer contagio, ya suman más de 100 millones de casos y casi 2.2 millones de fallecidos, en lo que se convirtió en una de las epidemias más catastróficas de la historia.


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