El Buró de Crédito es una de las instituciones clave en el sistema financiero de México, ya que recopila y analiza la información sobre el historial crediticio de individuos y empresas. Muchas personas se preocupan por su situación en el Buró de Crédito, especialmente si tienen un historial negativo, ya que se teme que este pueda afectar su capacidad para acceder a productos financieros, como las tarjetas de crédito.
Sin embargo, la realidad es que, aunque estar en el Buró de Crédito con un historial negativo puede complicar la obtención de crédito, no significa necesariamente que sea imposible conseguir una tarjeta de crédito. Existen algunas instituciones financieras que no "revisan" el Buró de Crédito y que están enfocadas en personas que apenas están construyendo un historial crediticio, o para quienes han tenido un mal historial y quieren recuperar su estabilidad financiera.
El Buró de Crédito es una empresa privada en México que recopila y organiza la información sobre los hábitos de pago de los individuos y las empresas. Esta información incluye detalles de préstamos, créditos, pagos de tarjetas, entre otros productos financieros. A través de esta plataforma, las instituciones bancarias pueden consultar el historial crediticio de los solicitantes para evaluar el riesgo antes de otorgarles un crédito.
¿Cómo funciona el Buró de Crédito y por qué afecta al querer una tarjeta de crédito?

El historial crediticio en el Buró de Crédito se clasifica en positivo, neutro o negativo. Un historial positivo significa que la persona ha cumplido con sus pagos a tiempo, mientras que un historial negativo indica que ha tenido retrasos o impagos en sus obligaciones. Si alguien ha sido reportado como moroso, esto puede afectar su puntaje crediticio y, por ende, su capacidad de obtener nuevos productos financieros. Pese a que el historial crediticio cuenta para la decisión de una institución financiera, lo más importante para obtener una tarjeta de crédito es el puntaje crediticio.
El puntaje es el indicador más importante que utilizan las instituciones financieras para evaluar si una persona es apta para recibir crédito; se basa en el historial de pagos, la cantidad de deuda que se tiene, la antigüedad del crédito, el tipo de crédito utilizado, y otros factores. Si una persona tiene un puntaje alto, lo más probable es que las instituciones financieras le otorguen una tarjeta de crédito, incluso si está en el Buró de Crédito. Sin embargo, si el puntaje es bajo debido a deudas no pagadas o un historial de impagos, las posibilidades de obtener una tarjeta de crédito disminuyen.
¿Qué tarjetas no revisan el Buró de Crédito?

- Una opción que se ha ido popularizando entre los jóvenes son las fintech un nuevo modelo de institución financiera que ofrece los mismos servicios pero a través del uso de la tecnología. Estas empresas suelen brindar tarjetas de crédito, para las que, en muchas ocasiones, no revisan el Buró Crédito. Algunas de estas tarjetas son Nu, Stori, Plata y Klar; este tipo de plásticos suelen dar una corta línea de crédito, la cual se va extendiendo, o no, dependiendo del comportamiento de la persona.
- Otra alternativa son las tarjetas departamentales. Estos plásticos también pueden obtenerse de forma más sencilla y usualmente suelen ser más flexibles para las personas. Algunas cadenas que ofrecen su propia tarjeta son Elektra, Coppel, Palacio de Hierro y Liverpool. No obstante, las personas necesitan preguntar en cada una de estas tiendas para conocer los requisitos particulares de cada plástico.
- Finalmente, otra alternativa son las tarjetas garantizadas, las cuales requiere un depósito inicial como garantía; este depósito respalda la línea de crédito y sirve para que el banco cubra compras si no se hacen pagos. Algunos ejemplos de bancos con tarjetas garantizadas son Banorte, BanCoppel, Banco Azteca y Ualá.