La colección el archivo de Fundación Televisa

En 1980 se invitó a manuel álvarez bravo a integrar una compilación de imágenes de todo el mundo para crear un museo

La colección el archivo de Fundación Televisa
PAULINA LAVISTA. Patinadores, Nueva York, 1974. Cortesía: Fundación Televisa

Actualmente, la colección fotográfica y audiovisual de Fundación Televisa está formada por cientos de miles de imágenes de los más diversos ámbitos: imágenes fijas y en movimiento, impresas en escala de grises y en color, documentos históricos y piezas artísticas, fotografías publicitarias, periodísticas, domésticas, experimentales… de autores anónimos y de los más importantes representantes de la fotografía, del cine y del arte audiovisual. La vitalidad de este patrimonio hace de esta colección una de las más importantes de Latinoamérica, siendo un jugador determinante en el campo de la investigación audiovisual.

Con la finalidad de abrir el primer museo de la fotografía en México, en 1980, la entonces Fundación Cultural Televisa invitó a Manuel Álvarez Bravo a integrar una colección que reuniera lo más representativo del arte fotográfico internacional. Después de seis años, conformó una colección de dos mil 117 fotografías, pertenecientes a cerca de 300 autores, que incluyen tanto a los clásicos imprescindibles como a un buen número de artistas modernos, tanto nacionales como internacionales, que abarcaron los más diversos temas, estilos y técnicas.

Entre los autores que Álvarez Bravo consideró importantes para la historia de la fotografía se encuentra la mexicana Paulina Lavista, de quien incorporó a la colección de Televisa la obra Patinadores, una extraordinaria imagen captada en Nueva York, en 1974, y que da cuenta del talento de esta gran artista en cuya mirada confluyen las artes plásticas y el cine. Don Manuel adquirió también en esta primera etapa —con vistas a la creación del museo— obra de figuras de la talla de Josef Koudelka, Tina Modotti, Lee Friedlander, Paul Strand, Margaret Bourke-White, Walker Evans, Henri Cartier Bresson, entre muchos otros.

Manuel Álvarez Bravo no logró ver consolidado el museo para el que tanto había trabajado, sin embargo, en 1986, en el edificio que alojó a la prensa internacional durante el Mundial de futbol, se inauguró el Centro Cultural Arte Contemporáneo. 

Un espacio vanguardista que se convirtió rápidamente en un referente del ámbito cultural internacional gracias al rigor de sus exposiciones y publicaciones.

JUAN GUZMÁN. Familia transportada en ‘sillas de camino’ por indígenas, Chiapas, México, junio de 1956. Cortesía: Fundación Televisa.

Desde el año 2000, la Dirección de Artes Visuales de Fundación Televisa ha asumido la responsabilidad de preservar, documentar, actualizar e incrementar este maravilloso legado. En estos últimos 20 años no sólo se ha continuado con la adquisición de obra acorde con los lineamientos establecidos en los periodos de don Manuel Álvarez Bravo y del Centro Cultural Arte Contemporáneo, también se han integrado importantes archivos históricos, así como una parte muy importante de la producción audiovisual, fotográfica y documental que Televisa ha creado a lo largo de su historia. Esto ha permitido realizar investigaciones mucho más complejas en torno a la imagen, incorporando a nuestros acervos el cine y la televisión.

Para una empresa como Televisa, la memoria audiovisual es fundamental. La producción y reflexión sobre las imágenes forman parte de su ADN, y preservar la memoria que resguardan es una gran responsabilidad. Por eso, entendemos que el papel de una colección no debe ser únicamente hacer acopio de objetos, sino el de restituir a cada obra su valor y sentido histórico, y, de esta manera, contribuir a la construcción de la memoria colectiva de la que todos formamos parte.

Actualmente, la colección fotográfica y audiovisual de Fundación Televisa está formada por cientos de miles de imágenes de los más diversos ámbitos: imágenes fijas y en movimiento, impresas en escala de grises y en color, documentos históricos y piezas artísticas, fotografías publicitarias, periodísticas, domésticas, experimentales… de autores anónimos y de los más importantes representantes de la fotografía, del cine y del arte audiovisual. La vitalidad de este patrimonio hace de esta colección una de las más importantes de Latinoamérica, siendo un jugador determinante en el campo de la investigación audiovisual.

Con la finalidad de abrir el primer museo de la fotografía en México, en 1980, la entonces Fundación Cultural Televisa invitó a Manuel Álvarez Bravo a integrar una colección que reuniera lo más representativo del arte fotográfico internacional. Después de seis años, conformó una colección de dos mil 117 fotografías, pertenecientes a cerca de 300 autores, que incluyen tanto a los clásicos imprescindibles como a un buen número de artistas modernos, tanto nacionales como internacionales, que abarcaron los más diversos temas, estilos y técnicas.

Entre los autores que Álvarez Bravo consideró importantes para la historia de la fotografía se encuentra la mexicana Paulina Lavista, de quien incorporó a la colección de Televisa la obra Patinadores, una extraordinaria imagen captada en Nueva York, en 1974, y que da cuenta del talento de esta gran artista en cuya mirada confluyen las artes plásticas y el cine. Don Manuel adquirió también en esta primera etapa —con vistas a la creación del museo— obra de figuras de la talla de Josef Koudelka, Tina Modotti, Lee Friedlander, Paul Strand, Margaret Bourke-White, Walker Evans, Henri Cartier Bresson, entre muchos otros.

Manuel Álvarez Bravo no logró ver consolidado el museo para el que tanto había trabajado, sin embargo, en 1986, en el edificio que alojó a la prensa internacional durante el Mundial de futbol, se inauguró el Centro Cultural Arte Contemporáneo. 

Un espacio vanguardista que se convirtió rápidamente en un referente del ámbito cultural internacional gracias al rigor de sus exposiciones y publicaciones.

MANUEL ÁLVAREZ BRAVO. Retrato de lo eterno, 1935. Cortesía: Fundación Televisa.

Desde el año 2000, la Dirección de Artes Visuales de Fundación Televisa ha asumido la responsabilidad de preservar, documentar, actualizar e incrementar este maravilloso legado. En estos últimos 20 años no sólo se ha continuado con la adquisición de obra acorde con los lineamientos establecidos en los periodos de don Manuel Álvarez Bravo y del Centro Cultural Arte Contemporáneo, también se han integrado importantes archivos históricos, así como una parte muy importante de la producción audiovisual, fotográfica y documental que Televisa ha creado a lo largo de su historia. Esto ha permitido realizar investigaciones mucho más complejas en torno a la imagen, incorporando a nuestros acervos el cine y la televisión.

Para una empresa como Televisa, la memoria audiovisual es fundamental. La producción y reflexión sobre las imágenes forman parte de su ADN, y preservar la memoria que resguardan es una gran responsabilidad. Por eso, entendemos que el papel de una colección no debe ser únicamente hacer acopio de objetos, sino el de restituir a cada obra su valor y sentido histórico, y, de esta manera, contribuir a la construcción de la memoria colectiva de la que todos formamos parte.

Por Fundación Televisa


Compartir