Príncipe Felipe de Edimburgo y reina Isabel II son primos lejanos; estas y otras curiosidades que no sabías

A tan solo unos meses de cumplir 100 años, el príncipe consorte falleció. Hoy lo recordamos con algunas de sus mejores anécdotas

Príncipe Felipe de Edimburgo y reina Isabel II son primos lejanos; estas y otras curiosidades que no sabías
Felipe de Edimburgo. El príncipe consorte falleció a sus 99 años

La muerte del esposo de la reina Isabel II de Inglaterra a tan solo unos meses de cumplir 100 años de edad ha sorprendido a la población mundial. Felipe de Edimburgo fue un personaje memorable pues además de ser reconocido por ser una figura polémica, era un  apasionado de la pintura, el medio ambiente, los animales, el polo y la literatura. Hoy, lo recordamos con éstas y algunas más curiosidades de su vida.

El duque de Edimburgo siempre será reconocido por siempre saber como mantenerse un paso detrás de su esposa, por cumplir de manera ejemplar con todos sus deberes oficiales y por llevarse algunos récords, pues hoy destaca como el miembro de la Familia Real británica y el consorte en ejercicio más longevo de la historia.

Era un filántropo

Aunque buscar la aprobación pública nunca figuró entre sus objetivos, el príncipe consorte siempre cumplió con sus deberes reales dejando tiempo para sus intereses personales. Además de asistir a 22,219 compromisos solo, y a otros tanto al lado de la reina Isabel, antes de retirarse de su servicio oficial en 2017; 'Philip' también se caracterizó por ser el patrocinador real de casi 800 organizaciones que apoyan a casas como el deporte, la educación, la industria y, por supuesto, el ambientalismo.

Este último interés despertó en él a partir de su visita a las Islas Malvinas; un suceso que lo marcaría para siempre y que lo llevaría a la búsqueda incansable de que los seres humanos tomarán conciencia sobre su relación con el medio ambiente.

Un autor con mucho que decir

El padre del príncipe Carlos fue el célebre autor de unos 14 títulos, spoiler alert, muchos de ellos tienen que ver con su pasión por la naturaleza. La sociedad agrícola, especies de pájaros y la crisis de la vida salvaje son algunas de las temáticas que tocaba. Por otro lado, también tuvo oportunidad de ahondar en otros temas con libros como: "Universidades y la difusión de la cultura" o "La evolución de las organizaciones humanas".

Su madre padecía trastornos mentales

Alicia de Battenberg, princesa de Grecia y Dinamarca, madre del príncipe Felipe y suegra de la reina Isabel II de Inglaterra, nació con una sordera congénita y problemas mentales; algo que la llevó a ser internada en un hospital donde fue tratada por el mismo Sigmund Freud cuando su hijo era muy pequeño. Si bien fue desvinculada de la familia real la mayor parte de su vida, la princesa Alicia vivió sus dos últimos años de vida con su hijo y esposa y, a 50 años de su muerte, es recordada como uno de los miembros más queridos de la monarquía británica.

Perdió a su hermana favorita en un accidente

Felipe de Edimburgo era el más pequeño de cuatro hermanas, las cuales lo protegían y cuidaban en demasía, especialmente po Cecile. Lamentablemente, quien fue su hermana favorita falleció en un trágico accidente a finales de los años 30. 

El 16 de noviembre de 1937, como consecuencia de una densa niebla, el avión en el que viajaba la princesa más hermosa de la familia junto con su marido, su suegra y dos de sus hijos se desplomó y acabó con la vida de todos los pasajeros. Este terrible suceso dejaría marcada toda la juventud del príncipe consorte.

Dio todo por la de la reina Isabel

Felipe de Edimburgo tenía 18 años cuando empezó su romance con Isabel de tan solo 13, y desde ese momento comenzó una relación que daría como resultado más de 73 años de matrimonio. Pero precisamente, para contraer nupcias con la reina, el joven tuvo que renunciar a bastantes cosas. 

De inicio, tuvo que renunciar a su fe ortodoxa y convertirse al anglicanismo, dejar una prometedora carrera militar en la Marina, e incluso, renunciar a sus derechos dinásticos como príncipe de Grecia y Dinamarca. Consciente de estos importantes sacrificios, la reina decidió, otorgarle el título de Duque de Edimburgo, así como conceder a todos sus descendientes masculinos que no tuvieran títulos reales el apellido Mountbatten, el apellido en solitario de su esposo. 

Isabel II y él son primos

Al pertenecer a familias provenientes de la realeza, no es de sorprender que la monarca británica y el Duque de Edimburgo compartieran un lazo sanguíneo. Este hecho se remonta a la reina Victoria, tatarabuela de Isabel II, quien fue coronada como reina de Inglaterra en 1873, ella se casó con el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha en 1840, fruto de este matrimonio nacieron nueve hijos. 

Esto convierte a la pareja en primos terceros debido a que la segunda hija de Victoria, la princesa Alicia, tuvo siete hijos con Luis IV, el gran duque de Hesse. De esta unión nació Victoria, quien años después se casó con Luis de Battenburg, ambos abuelos de Felipe. 

mfsm


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