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Celebramos 50 años de magia en Walt Disney World

Medio siglo después de su inauguración, Walt Disney World, en Florida, mantiene vivos los sueños de su fundador y los reúne con los de los millones de viajeros que, aquí, los volvemos realidad.

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Magic Kingdom. Foto: Giovanni Ascencio

Sólo habían pasado tres años desde la inauguración de Disneyland en California, en 1955, cuando Walt ya había convocado a un grupo de creativos de su productora para empezar a imaginar un nuevo desarrollo en la costa este de los Estados Unidos. Sin embargo, fiel a su resolución de no repetir el mismo proyecto dos veces, sabía que su nueva misión tendría que suponer un reto –¡o varios!– que nunca hubiera enfrentado antes. Un cometido que, en la mente de uno de los soñadores más prolíficos en la historia y alimentada por una era de innovación sin precedentes, como lo fue la mitad del siglo XX, se terminaría por convertir en un destino regido bajo las reglas de la fantasía, la creatividad y el futuro… o, como el mundo lo terminaría por entender: la magia.

Tras varios acercamientos de diferentes estados que quisieron replicar el efecto que Disneyland tuvo en Anaheim –que, entre 1954 y 1968, pasó de tener 20 mil habitantes a 160 mil–, Disney se decidió por Florida, en donde las vastas extensiones de tierra a un precio más accesible que en el norte del país, la promesa de días de sol a lo largo de todo el año y la certeza de que ya era el estado con mayor crecimiento turístico, componían el lienzo perfecto para diseñar un destino que se ajustara a las caprichosas posibilidades que el mañana ofrecía.

“Sabemos cuáles son nuestras metas y lo que esperamos lograr. Créanme, es la tarea más emocionante y desafiante que hemos desarrollado”, afirmaba un emocionado Walt Disney cuando presentó, en 1966, los avances del proyecto que, sólo cinco años más tarde, abriría sus puertas, con la ambición no sólo de ser un parque de diversiones llamado a fascinar a chicos y grandes, sino la de resignificar nuestra manera de construir y habitar el mundo moderno.

Cuando, por fin, el 1 de octubre de 1971, Magic Kingdom inició operaciones y, 11 años más tarde, EPCOT –la Experimental Prototype Community of Tomorrow, en la que Walt volcó sus ideas sobre la urbe del futuro– diera la bienvenida a sus primeros visitantes, quedó claro que este colosal complejo en el corazón de la Florida guardaría las claves con las que las generaciones futuras escribirían sus sueños. Hoy, medio siglo más tarde, podemos estar seguros de que, en “el lugar más mágico del mundo”, la fantasía es cosa de todos los días.

Magic Kingdom

Inauguración: 1 de octubre de 1971

Erigido como una versión más grande y mejorada de Disneyland, con el castillo de Cenicienta como ícono y centro de gravedad para las seis “tierras” que componen el parque –Main Street U.S.A, Tomorrowland, Fantasyland, Frontierland, Liberty Square y Adventureland– que reúnen algunas de las atracciones más icónicas en todo el Walt Disney World.

Magic Kingdom. Foto: Giovanni Ascencio

EPCOT

Inauguración: 1 de octubre de 1982

Proyectado por el mismo Walt Disney como un desarrollo urbano dedicado a reinventar la metrópolis del futuro, EPCOT –un acrónimo que significa Experimental Prototype Community of Tomorrow– celebra el ingenio humano y su voluntad para desafiar fronteras, al mismo tiempo que rinde tributo a la diversidad de culturas que compartimos el planeta.

EPCOT. Foto: Giovanni Ascencio

Disney’s Hollywood Studios

Inauguración: 1 de mayo de 1989

Inspirado en la época de oro del cine de Hollywood, el tercer parque en Walt Disney World –modelado como una versión pequeña de Los Ángeles de los años 50– se ha dedicado a transformar la magia de las películas en realidad. Hoy, es casa de áreas inspiradas en éxitos fílmicos recientes, como Toy Story y Star Wars.

Disney’s Hollywood Studios. Foto: Giovanni Ascencio

Disney’s Animal Kingdom

Inauguración: 22 de abril de 1998

El más grande de los cuatro parques de Disney –con una superficie total de 235 hectáreas– invita a los viajeros de todas las edades a reimaginar, a través de atracciones interactivas, restaurantes temáticos, montañas rusas y acercamientos con animales reales, nuestra relación con el mundo natural. 

Disney’s Animal Kingdom. Foto: Giovanni Ascencio

Por Domingo Álvarez

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