MUJERES, S.A.

“Ya lo hiciste… ¡ahora presúmelo!

Desafortunadamente, solemos juzgar a las mujeres más duramente en estos mismos rubros. Si nos caen mal los presumidos, detestamos a las presumidas

OPINIÓN

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Claudia Luna / MUJERES, S.A. / Opinión El Heraldo de MéxicoCréditos: El Heraldo de México

La auto-promoción es un arte.  Por un lado, en estos tiempos no es suficiente hacer bien tu trabajo y dar resultados. Para competir, para crecer, necesitas visibilidad. Es importantísimo que tus jefes, tus colegas, tus empleadores prospectivos y hasta tus futuros clientes, puedan ver la mejor y más curada versión de tí.  Por otro lado, no a todas se nos da el cacareo del huevo, no todas poseemos la confianza y desinhibición para presumir abiertamente de nosotras mismas. Algunas de nosotras nos sentimos más cómodas manteniéndonos discretas, sin atraer demasiada atención o elogiarnos en exceso públicamente. No todas nos sentimos cómodas con el reflector encima y hablando bonito de nosotras mismas. Adicionalmente, nos caen gordos los presumidos, nos repelen los que hablan de ellos mismos siempre, y los que acaparan las alabanzas y los reconocimientos para sí mismos. Sobre todo, nos molestan quienes usan todos los canales posibles para promocionarse, en exclusión de colegas y colaboradores y esgrimiendo hechos falsos o exagerados. Desafortunadamente, solemos juzgar a las mujeres más duramente en estos mismos rubros. Si nos caen mal los presumidos, detestamos a las presumidas. La línea entre la auto-promoción efectiva y el egocentrismo narciso es muy, muy delgada, sin embargo, hay algunas herramientas que pueden ayudarte a comunicar tus logros de manera eficiente y útil, sin convertirte en “esa” persona. 

  1. Lee a tu audiencia. No todos los momentos ni todos los contextos son adecuados para hablar de tus logros.  Elige tus momentos. Por ejemplo, eventos sociales de la oficina suelen ser pésimos momentos para hablar de tus aciertos.
  2. Abraza la humildad, aléjate de la falsa humildad. Reconoce tus éxitos y genuinamente compártelos, no para auto-engrandecerte, sino para construir y evita los comentarios autodespreciativos diseñados para llamar la atención a un logro o cualidad.
  3. Comparte la auto-promoción. Aprovecha los espacios adecuados para hablar de tus logros, pero integrando siempre los logros de otras personas, de otros equipos, reconoce que el esfuerzo de otros hizo posible llegar a tu resultado. 
  4. Sé siempre genuina, precisa y no te alejes nunca de la verdad. 
  5. Promociónate en acción. La auto-promoción se trata de que otros vean el valor que aportas en tu trabajo. Hablar de lo maravillosa que eres es una forma de hacerlo, pero que tus colaboradores, tus colegas y tus jefes vean de primera mano la calidad de tu trabajo, no tiene competencia. Prepárate para las reuniones y haz preguntas y comentarios valiosos, ayuda en proyectos que no necesariamente te corresponden, ofrece colaborar en los temas que son relevantes para la institución y donde puedas hacer uso de tus cualificaciones y cualidades. Usa tus talentos de distintas maneras y en distintos canales. 
  6. Comparte tu talento, ofrece a tus colegas dar pequeños cursos o talleres, mentorías en temas precisos, preséntate como la experta que eres y disemina tus conocimientos.
  7. Guarda tus recibos. Haz un folder en tu inbox donde lleves la cuenta de todos y cada uno de tus pequeños y grandes éxitos, guarda felicitaciones, guarda reconocimientos y guarda todo aquello que demuestre lo bueno que eres.  Esto tiene aplicaciones prácticas, como herramientas para tus evaluaciones o para conversaciones sobre ascensos o aumentos salariales, pero también funcionan para cuando necesitas recordarte a tí misma que eres fantabulosa.
  8. Ahora, lo más importante de todo es que tú reconozcas tus logros, tus talentos y todo el valor que traes a la mesa. Nunca vas a poder comunicar lo brillante que eres si no aceptas tú misma que, genuinamente, eres una gran profesional. Siéntete cómoda internalizando lo lejos que has llegado, sin olvidar que hay mucho que aprender aún. Empieza por ahí. Celébrate. Celebra tus logros con el ritual que más te guste, sola o acompañada (acuérdate de tener siempre una botella de burbujas en el refrigerador, nunca sabes cuando haya que festejar algo). Honra tus triunfos y todo tu esfuerzo. Cimenta tu confianza y comunica genuinamente tu valor y tu talento. 

POR CLAUDIA LUNA
FUNDADORA DE THINK PINK MÉXICO
thinkpink.mx

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