FACTOR RH

Empoderar a las mujeres para impulsar el crecimiento de la economía de México

Las pequeñas y medianas empresas son la columna vertebral de las economías y en México constituyen el 95% del ecosistema empresarial; 36% son lideradas por mujeres emprendedoras que emplean a casi tres millones de personas

OPINIÓN

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Créditos: Cortesía

En el complejo tejido económico de México, las mujeres somos actoras esenciales, impulsando la innovación, la resiliencia y el crecimiento económico. Nuestra participación activa en diversos sectores refleja la diversidad y el impacto significativo que tenemos en el desarrollo del país.

Las mujeres mexicanas han derribado barreras, incursionando en el mundo empresarial y desempeñando un papel fundamental en la economía. Desde liderar startups tecnológicas hasta gestionar pequeñas empresas locales, nuestra influencia tiene presencia constante y crece cada día. La contribución de las mujeres al ecosistema de emprendedores no solo es un indicador de progreso, sino también un testimonio de la creatividad y la perseverancia femenina.

Actualmente, las mujeres representamos el 35% del ecosistema emprendedor en México.

Ahora bien, sólo cuatro de cada diez mujeres participan en la economía (44%) y aportamos 2.1% al Producto Interno Bruto (PIB): esa baja participación en la vida económicamente activa y la falta de condiciones equitativas de empleo frenan el crecimiento de la economía. Sin embargo, se estima que para 2030, el PIB de México podría ser 15% mayor que al registrado en 2020 si los sectores público y privado ponemos las acciones necesarias para sumar a 8.2 millones de mujeres al panorama económico.

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Estas cifras sólo confirman lo que ya sabemos: las mujeres tenemos un rol crucial en el crecimiento de la economía en México e invertir en mujeres emprendedoras significa inyectar un gran impulso a la economía y eso es favorable para todos. 

A pesar de los avances logrados, todavía enfrentamos desafíos significativos de brecha de género como la paga equitativa y el acceso a oportunidades de financiamiento; las mujeres emprendedoras a menudo se encuentran lidiando con estereotipos arraigados y sesgos de género al momento de buscar inversionistas y oportunidades de crecimiento. 

La edad y la experiencia también es una barrera, algunas veces por la percepción de falta de experiencia y otras por despertar estereotipos de la mediana edad. En materia de educación, aquellas con carreras profesionales en instituciones privadas tienen mayor oportunidad de tener una comunidad de apoyo y acceso a opciones de financiamiento. Las mujeres que no hablan el idioma local o que provienen de comunidades minoritarias pueden enfrentar desafíos adicionales en términos de comunicación, acceso a recursos y oportunidades de negocios. 

Emprender es también un rol profesional y laboral pero no es el único que desempeñamos; muchas somos madres y responsables por la crianza de nuestros hijos; somos el pilar de la familia y contribuimos al bienestar de la comunidad desarrollando iniciativas y programas en beneficio de la sociedad; también somos educadoras, en casa y en instituciones privadas, por profesión y por voluntariado; y cada día demostramos el impacto positivo que tenemos en la sociedad actual contribuyendo de manera integral al progreso social y económico. Las mujeres nos enfrentamos a todo tipo de retos y es imperativo abordar estas barreras para crear un entorno más inclusivo y equitativo.

Invertir en proyectos liderados por mujeres no sólo es una cuestión de equidad, sino también una decisión estratégica inteligente. La diversidad de pensamiento y enfoques que aportan las mujeres al mundo empresarial puede ser una ventaja competitiva clave. Numerosos estudios demuestran que las empresas con liderazgo diverso tienden a ser más innovadoras y rentables a largo plazo.

Las mujeres no sólo aportan una perspectiva única, sino que también están demostrando ser altamente resilientes en la gestión empresarial. En medio de desafíos económicos y sociales, su capacidad para adaptarse y encontrar soluciones creativas es un activo valioso. La diversidad en la toma de decisiones no solo impulsa la innovación, sino que también mejora la capacidad de las empresas para enfrentar y superar obstáculos.

El impulso de las mujeres en la economía no se limita sólo a las empresas tradicionales; el aumento de mujeres emprendedoras en sectores tecnológicos y de servicios está cambiando la narrativa empresarial. El empuje hacia la igualdad de género en las empresas no sólo es un imperativo moral, sino también una estrategia esencial para construir una economía más fuerte y resistente.

Es por eso que debemos promover los programas de formación y apoyo empresarial, consultorías, mentorías y acercar las aceleradoras, incubadoras y el acceso al financiamiento a las mujeres emprendedoras de México para que puedan competir sanamente y en paridad de circunstancias en el mercado aunque considerando que el 63.2% de los emprendimientos en México no ha recibido apoyos de instituciones públicas o privadas, estamos lejos de llegar a un escenario satisfactorio.

Somos una fuerza clave y motor de impulso a la economía mexicana y debemos reconocer y apoyar la participación de las mujeres en el mundo empresarial con la conciencia de que consiste en una inversión en el futuro de México pues si atendemos y enfrentamos los actuales desafíos, estaremos pavimentando el camino de un nuevo rumbo en la nueva historia económica, demostrando que la igualdad de género es posible y benéfica para todos.

Estrella Vázquez es consultora especializada en la gestión de talento y capital humano, fundadora y directora general de Time2Grow, una alianza de servicios integrales conformada por las empresas mexicanas: Factor RH, Time2Business (T2B) y Skills2Work (S2W).