COLUMNA INVITADA

Inaudito

La lamentable respuesta que el Presidente ha dado a la resolución del PE ha puesto en un grave predicamento al SEM

OPINIÓN

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Cecilia Romero / Colaboradora / Opinión El Heraldo de México

No encuentro otra palabra – publicable en un medio de comunicación – que describa la respuesta que el Presidente de México dio a la exhortación del Parlamento Europeo (PE) del pasado 10 de marzo, sobre la protección de periodistas y activistas.

Con base en una solicitud presentada ante el Parlamento, se analizó, discutió y votó una resolución, por 607 votos a favor, 2 en contra y 73 abstenciones, que pide ‘garantizar la protección y la creación de un entorno seguro para periodistas y defensores de los derechos humanos’.

El PE está conformado por parlamentarios de los 27 países que forman parte de la Unión Europea (UE), en él convergen todas las corrientes de pensamiento y partidos de todos los signos políticos. México y la UE firmaron en 1997 un Acuerdo de Asociación Económica, Concertación Política y Cooperación (Acuerdo global), que está en vías de ser actualizado y sancionado por el Parlamento.

La importancia de este cuerpo legislativo es fundamental, sus declaraciones tienen eco en los parlamentos nacionales de los países europeos, y la respuesta recibida también lo tendrá. La relación oficial de México con la UE es muy amplia e incluye aspectos políticos, económicos, comerciales, culturales y de ciencia y tecnología. Y qué decir de las relaciones humanas, familiares y de amistad, que los mexicanos tenemos con los europeos.

Sin ser exhaustivo, un primer análisis del escrito cuya autoría fue ratificada por el Presidente refleja ignorancia de los medios diplomáticos, irresponsabilidad en el ejercicio del poder, desdén por las reglas del servicio exterior, abuso de la investidura presidencial.

El Servicio Exterior Mexicano (SEM) goza de gran prestigio en el mundo por su alta preparación, tanto de los egresados del Instituto Matías Romero como los así llamados nombramientos políticos. Salvo lamentables y cada vez más frecuentes excepciones, el SEM ha hecho gala de diplomacia y enfrentado situaciones en extremo complejas. Sirva de ejemplo la actuación de Olga García Guillén, actual Embajadora de México en Ucrania.

La lamentable respuesta que el Presidente ha dado a la resolución del PE ha puesto en un grave predicamento al SEM; el comunicado no fue redactado, ni conocido por la SRE. No existió cauce diplomático alguno para darlo al conocer, se publicó como un simple memorándum. No fue precedido de análisis y deliberación.

El documento denota una grave irresponsabilidad, producto de falta de conocimiento de los órganos internacionales y de su importancia para México, desprecio por la más elemental cortesía, temperamento primario e irascible. Retrata a un Presidente que no mide las consecuencias de sus actos.

Y lo más preocupante de todo, es que la protección de periodistas y defensores de los derechos humanos, a que hace referencia la declaración de los europarlamentarios ha pasado desapercibida. Lo importante en la mañanera es seguir ofendiendo a quienes ponen el dedo en la llaga...

POR CECILIA ROMERO CASTILLO
COLABORADORA
@CECILIAROMEROC

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