DES... PROPÓSITOS

Turismo espacial: lujo carísimo

Se critica el gasto en viajes para observar el planeta a la lejanía, en vez de invertir en el saneamiento de la Tierra, o contra las hambrunas

OPINIÓN

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Agustín García Villa / Des... Propósitos / Opinión El Heraldo de México

No cabe duda que la especie humana es insaciable. Imagino  en el siglo XV cuando Da Vinci, en una más de sus aportaciones, armó a partir de sus observaciones de los pájaros el famoso ornitóptero dotado de alas, amortiguadores, poleas y palancas. Hoy asistimos a los primeros viajes turísticos siderales de placer, los cuales podrían ser cada vez más comunes y tener alcances mayores.

Como en su época lo fue Howard Hughes, no deja de ser impresionante el espíritu empresarial de los multimillonarios  Richard Branson (71), Jeff Bezos (57 ) y Elon Musk (50), dispuestos a invertir en proyectos cuya rentabilidad comercial no se conoce. Al respecto, habría que recordar las dificultades financieras por las que atravesó el proyecto del supersónico “Concorde”, cuyos altos costos de operación impidieron su continuidad en la aviación comercial de lujo.

El primer boleto vendido a un pasajero espacial (con la empresa Blue Origin, de Bezos), tuvo un costo de 24 mdd. Con esa cantidad, el pasajero de 18 años, quizás  podría haber pagado todos los vuelos terráqueos que hará en su vida. Así son los caprichos, ¡a veces muy caros!

La empresa Virgin Galactic de Richard Branson ha hecho un estimado del costo comercial por boleto, sería de unos 250 mil dólares, es decir, alrededor de 2 mil 800 dólares el minuto. A la fecha se han generado 600 reservaciones, aproximadamente, 125 futuros vuelos.

En independencia de que la hazaña lograda por Branson y Bezos sea interesante, se han suscitado criticas. Algunas de ellas, las más duras, se refieren al hecho de que se inviertan grandes cantidades de dinero en un viaje turístico para observar el planeta a la lejanía, en vez de canalizar esos recursos al saneamiento de la Tierra, a atender el cambio climático, las tremendas epidemias, la pobreza, los genocidios y hambrunas que se viven hoy día.

La pregunta es por qué no atender los problemas terráqueos a fin de asegurar la supervivencia planetaria, en vez de, como argumentan los empresarios Branson, Bezos y Musk, iniciar lo que será el éxodo de algunos cuantos, sólo los millonarios, hacia otros planetas una vez que las condiciones terrestres no sean adecuadas para la vida.

¿No se habrán dado cuenta que el humano fue diseñado biológicamente para operar bajo condiciones de este planeta? ¿Que querer adaptarlo a condiciones para los que no fue creado sólo lo desconfiguraría? ¿Que, quizás, antes de pensar adaptarlo a otras realidades planetarias, habría que someterlo a ciertas mutaciones que hicieran menos complicada su adaptación?

Por el momento y aunque la aventura iniciada signifique algún tipo de curiosidad para millonarios aburridos, ha sido un tanto frustrante, sobre todo para los multimillonarios impulsores de este proyecto, constatar que el evento en sí, generó un mucho menor interés mundial que la final para hombres del torneo tenístico de Wimbledon, la final de la Eurocopa o el inicio de los Juegos Olímpicos, en Japón, lo que da mucho de que hablar, ¿no creen?

POR AGUSTÍN GARCÍA VILLA
ANALISTA ECONÓMICO
ORBE@ELHERALDODEMEXICO.COM

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