CONTRA LAS CUERDAS

Maquillaron las grietas en Tláhuac

La alcaldía, durante muchos años, no contó con opciones de movilidad

Alejandro Sánchez / Contra las Cuerdas / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

Vista desde un helicóptero, avenida Tláhuac, por donde pasaban los trenes elevados de la Línea 12 del Metro, parece una serpiente en movimiento. Sus curvas abiertas o muy cerradas quedaron trazadas desde la época prehispánica, por la condición lacustre de Xochimilco y Chalco.

Por el otro extremo, hacia el sur, la vialidad forma una especie de ye con canal de Chalco. Hasta la segunda mitad de los 90, quienes íbamos a Pericoapa o a la Clínica 32 del IMSS, solíamos pensarlo dos veces debido al viacrucis que representaba cruzar la zona chinampera y sus humedales.

En verano, a causa de las lluvias, podías quedarte atrapado horas en medio de la nada, y de la luz de luna musicalizada por el croar de los sapos y el cantar de los grillos. Una sola avenida de dos carriles fungía como especie de puente hasta que en la última regencia, la de Óscar Espinosa Villarreal, fue concluida la prolongación del Anillo Periférico, en Cuemanco. Entonces, la UAM aumentó su matrícula y Coapa elevó sus ventas.

Unos 250 mil tlahuaquenses fuimos felices: acortamos a 30 minutos el caos de cuatro horas. Nuestro problema seguía siendo la comunicación con la zona central. Ebrard conoció Tláhuac gracias a su maestro de la política, Manuel Camacho Solís. 

Como regente, éste rescató los Juegos Centroamericanos y del Caribe debido a la crisis económica del país anfitrión y en menos de 60 días construyó la Villa Centroamericana, con más de 2 mil 200 departamentos, a pesar del rechazo de la UNESCO, que catalogó la zona como Patrimonio de la Humanidad por ser una de las reservas y humedales más importantes del Valle de México.

Eso dio pie al crecimiento poblacional irregular. Grupos del PRD invadieron predios. Ahí sentaron su fuerte los Panteras y el Frente Popular Francisco Villa. Nacieron otras colonias que resultaron sumamente afectadas con los sismos de 2017. Calles de la del Mar, donde está la Villa Centroamericana, se hundieron 30 centímetros o más, y aunque especialistas de la UNAM no han llegado al fondo de las grietas a consecuencia de los terremotos, éstas fueron maquilladas con tezontle y mezcla con Mancera, y continuaron en la actual administración. Entre los Olivos, colonia de Tláhuac y la del Mar, tan sólo hay unos tres kilómetros de separación. El lago del Bosque de Tláhuac se agrietó filtrándose el agua y engullendo los peces.

Con este viaje inverso intento aproximarme al presente para entender la tragedia de Los Olivos de la Línea 12 del Metro. La zona lacustre desfavorece el proyecto, pero la megaobra registró fallas severas documentadas desde su origen. Hay miles de fojas oficiales al respecto. A pesar de las recomendaciones de expertos para reconsiderar la puesta en marcha, Ebrard inauguró la obra de cara a 2012. Los materiales de menor calidad por parte de las constructoras y la falta de mantenimiento adecuado, son el coctel de la peor tragedia en la historia del Sistema de Transporte Colectivo Metro.

El domingo continuará la historia.

POR ALEJANDRO SÁNCHEZ
CONTRALASCUERDASMX@GMAIL.COM 
@ALEXSANCHEZMX

PAL

El domingo continuará la historia.