CLARABOYA

Cambios en el Banco de México

Esta semana el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, envío al Senado de la República la postulación de Victoria Rodríguez Ceja

OPINIÓN

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Azul Etcheverry / Claraboya / Opinión El Heraldo de México

Esta semana el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, envío al Senado de la República la postulación de Victoria Rodríguez Ceja, subsecretaria de egresos de la SHCP, como nueva gobernadora del Banco de México, después de que se retirara la propuesta del exsecretario de esa institución, Arturo Herrera, desde el mes de agosto, de acuerdo con lo declarado recientemente por el senador Ricardo Monreal.

En ese sentido, el ejecutivo nacional dijo que no ratificaría en diciembre para el cargo al todavía gobernador, Alejandro Díaz de León y que había tomado esta decisión basándose en los méritos profesionales y académicos de Rodríguez Ceja, además de que busca impulsar la participación femenina en el ámbito federal.

Sin duda, se trata de un nombramiento inesperado que incluso se ha visto reflejado en el movimiento de los mercados y parcialmente en la fluctuación del peso a nivel internacional. Más allá de la preparación académica, se ha puesto en duda su experiencia laboral, no como experta en finanzas públicas pero sí en política monetaria, particularmente necesaria bajo el contexto inflacionario y de incertidumbre postpandemia.

Esta misma incertidumbre se extiende en el ámbito político, ya que apenas en junio pasado el presidente propuso a Arturo Herrera para ocupar este cargo, además del hecho de que se diera a conocer que la decisión se había tomado desde agosto pasado y que el propio Herrera se enteró hace una semana. Resulta extraño como un actor cercano, de la confianza del presidente López Obrador haya sido removido de un cargo anticipado cuya nominación, en su momento, causó tranquilidad a nivel nacional e internacional.

Si bien ya se ha dado un anuncio conjunto entre la hoy nominada y el gobernador de Banxico, en cuanto al mantenimiento de un proyecto de disciplina monetaria sin hacer uso de reservas, queda la duda respecto al rol prioritario o no que juega la SHCP y más importante aún, la confianza que el presidente tiene en quien ostenta este y otros cargos públicos.

Desde luego que siempre que hay cambios en el organigrama del Banco de México se levantan cuestionamientos en cuanto a la legislación, la autonomía y libertad institucionales y más ahora cuando las líneas entre los Poderes de la Unión, instituciones y órganos descentralizados son más difusas y pareciera que las decisiones se toman unilateralmente y se acatan casi de facto. Al respecto, considero que las exigencias financieras debieran ir más allá de los asuntos políticos internos, que debe hacerse una diferenciación entre ambos rubros, más allá de favores e ideologías.

De acuerdo con el senador Monreal, la ratificación pendiente en el senado recibirá un trato especial y se discutirá con prioridad para atender la incertidumbre financiera internacional, además de que señaló que se priorizará la legalidad en todo el proceso, aún cuando está en duda si técnicamente cumpla con los requisitos necesarios para ocupar el máximo cargo del banco central mexicano.

Más allá de la forma en que se dio la postulación, el que se quiera cumplir una “cuota de género” o se rompa la confianza del presidente, lo esencial es que la junta de gobierno del Banco de México debe estar constituida por funcionarios desinteresados de los asuntos políticos nacionales y favorecer las estrategias de gobernanza financieras, responsables del sustento a la economía local y posicionen a nuestro país como un ente fuerte al exterior.

POR AZUL ETCHEVERRY
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@AZULETCHEVERRY

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