El círculo virtuoso de las obras

Hoy el sector retrocede a pasos agigantados; en 2019 observamos que fue de alguna manera hecho a un lado en la agenda

El círculo virtuoso de las obras
Manuel García García/ Tiempo de infraestructura/ Opinión El Heraldo de México

A lo largo de 30 años en mi actividad, tanto profesional como de mi participación en varios Consejos de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), tuve la oportunidad de formar parte de la agenda que se establecía entre gobierno y empresarios, teniendo como eje principal detonar las políticas públicas que contribuyeran a favorecer un círculo virtuoso de la infraestructura.

Recuerdo muy bien, que de los 10 temas que nos proponíamos tratar —con los funcionarios en turno—, únicamente se lograban seis, al término de cada administración. Los cuatro restantes desaparecían, no se conseguía que fueran transexenales; es decir, de largo plazo y consolidar, así, el círculo virtuoso como en los países desarrollados.

Nuestras políticas en materia de infraestructura se reinventan en cada Administración, y el Plan Nacional de Desarrollo correspondiente no logra cumplir con sus objetivos, provocando un deterioro social.

Nuestras cúpulas empresariales, asociaciones y colegios, invierten y gastan en una serie de estudios y análisis, para presentar a cada gobierno entrante aspectos en beneficio de la calidad de vida de los mexicanos.

Si revisamos las propuestas empresariales en los últimos tres sexenios y éste, se contemplan los mismos principios y problemas; es decir, repetimos diagnósticos, dando como resultado no poder consolidar el círculo virtuoso de la infraestructura.

Recuerdo que cuando se decidió por primera vez en la historia de nuestra Cámara de la Construcción, en materia de infraestructura, que el sector privado propusiera una nueva Ley de Obras Públicas en 2013, llevamos a cabo un estudio de derecho comparado por la Escuela Libre de Derecho, la cual nos comentó que los países que logran cumplir sus objetivos en materia de infraestructura primero planteaban:

• Qué requiere el país —a corto, mediano y largo plazo—, para el desarrollo de carreteras, hospitales, aeropuertos, agua potable, drenaje…

• Una vez acordado con los sectores empresariales y el gobierno, definían qué se requiere cambiar, adecuar, y qué políticas públicas impulsar para lograr cumplir los planes de infraestructura en tiempo y costos.

 • El estudio nos arrojó que en México lo hacemos al revés, primero modificamos leyes, políticas, normas, y después planeamos las obras. 

Hoy nuestro sector retrocede a pasos agigantados; en 2019 observamos que fue, de alguna manera, hecho a un lado en la agenda, para trabajar y proponer al nuevo gobierno los proyectos de los próximos seis años. En 2020, apareció el COVID-19 y la pandemia golpeó a la mayoría de las ramas productivas, nuestro sector sufrió cancelación de obras y proyectos y perdimos credibilidad e interlocución con el gobierno, lo que generó un retroceso histórico.

Por otro lado, el Ejército se convirtió en la constructora número uno del país; así mismo, vemos como las empresas extranjeras continuaron ganando espacios en proyectos estratégicos, a través del gasto federal del gobierno, producto de nuestros impuestos.
En sus países, no permiten que empresas extranjeras participen de su presupuesto fácilmente para ganar proyectos de infraestructura, simplemente cierran las puertas; aquí la abrimos.

Qué nos queda, como deseos, para 2021:

• Restablecer la confianza con el gobierno federal para no seguir perdiendo los empleos de nuestro sector, así como la desaparición de pequeñas y medianas empresas.

• Lograr convencer a la 4T que nuestra industria puede generar 5.6 millones de empleos fijos, más 2.8 millones de puestos de trabajo indirecto.

• Que de cada 100 pesos que se destinen a la construcción, 43 se emplearán para la compra de servicios y materiales.

• Que nuestra vocación como constructores mexicanos, durante estos casi 70 años de actividad, se recupere.
Si nuestra industria sale adelante, México ganará.

Agradezco a El Heraldo de México su invitación para participar en esta sección y sumarme al prestigioso grupo que comenta y escribe sobre temas de infraestructura. Sin duda, es un asunto vital para el desarrollo y crecimiento de cualquier país, y en especial para el nuestro, porque hablar de infraestructura implica abordar una diversidad de temas y servicios que integran el engrane para llevar al cabo los proyectos que se realizan en beneficio de una sociedad.

Manuel García García
Director general de SIMAS, Consultoría en Infraestructura
manuel.garcia@simas.com.mx


 


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