El nuevo atletismo

El mundo del atletismo se está adaptando al tiempo de la nueva normalidad. Carreras sin público, uso de nuevas tecnologías, eventos virtuales y, sobre todo, una maquinaria de marketing y negocios en torno al running, están comenzando a moverse nuevamente para reactivar una disciplina deportiva, pero también una industria que mueve miles de millones de dólares cada año, y que genera también miles de empleos en muchos países.

Desde el uso de tecnología como las “olas las de luz”, utilizadas en febrero, en Mónaco, cuando Joshua Cheptegei rompió el récord mundial de 5 mil metros, y en Bruselas, en la Diamond League, donde Mo Farah superó la marca de la hora (21.330 km), del etíope Haile Gebrselassie (21.285 km), el pasado 4 de septiembre. Este sistema se instala en la orilla del primer carril y se programa para que las luces se vayan encendiendo al paso que el corredor lo necesite, como una especie de pacer lumínico. 

Otra maravilla de la tecnología que pudimos disfrutar sólo los televidentes, fue cuando en la pantallas apareció corriendo junto a Mo Farah, el holograma de quien sería Gebrselassie, con todo y su camiseta amarilla y pantalón verde, tan característicos del etíope, lo cual se convirtió en un gran espectáculo para los espectadores.    

Un tema que ya hemos tratado aquí, en el que también la tecnología ha sido de gran ayuda para romper récords y mejorar marcas es la llamada “era de carbono”, que después se convirtió en la “guerra de las marcas o guerra del carbono”. La novedad ahora es que ya muchas firmas, como Skechers, Hoka, New Balance —además de Nike y Adidas— cuentan con modelos con la placa de carbono, lo que significa una mayor igualdad de oportunidades para todos los atletas.

[nota_relacionada id= 1229150]

Pero para el mundo de los corredores comunes no hay más que seguir corriendo bajo el universo virtual. Nunca será lo mismo que hacerlo al aire libre,  pero correr a distancia o virtualmente tiene también sus ventajas; por ejemplo, se puede elegir cualquier hora y lugar para la carrera, al final sólo se tienen que subir los resultados en línea, dentro del tiempo límite que dan los organizadores, y a los pocos días se recibe la medalla de finalista; la mayoría son muy bonitas.

Es difícil predecir cómo serán y cómo irán innovando las carreras en esta nueva normalidad; lo cierto es que pasará tiempo para que puedan ser como antes. Esperemos sí, que los que ya corrían lo sigan haciendo, y los que debido a la cuarentena han empezado a hacer ejercicio, no desistan. Por lo pronto, los grandes atletas ya nos están regalando grandes espectáculos; marketing o no, los disfrutamos igual y nos motivan ahora que tanto necesitamos de inspiración. 

POR ROSSANA AYALA
AYALA.ROSS@GMAIL.COM
@AYALAROSS1
lctl


Compartir