El cansancio y la política

¡La gente se está muriendo a diario! Son personas, no un número, son historias de vida, sentimientos, pilares o integrantes de alguna familia, una humanidad que se está terminando de perder

El cansancio y la política
Martha Gutiérrez / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

El pasado 20 de noviembre en EU se reportaron casi 200,000 nuevos casos de COVID-19 y cerca de 2,000 personas fallecidas, un incremento impresionante de 67%, con referencia a lo informado 14 días antes.

En México para acabar pronto ni con cifras serias contamos. Lo que sí es un hecho es que en los meses de marzo y abril el país estuvo de facto en un toque de queda, promovido por el pánico de los ciudadanos.

Hoy, con una intensidad en cifras de contagios y muertes cuando menos cuatro veces mayor que al inicio de la pandemia y sin el empuje de las familias fatigadas por el encierro, con necesidades económicas, las insultantes mentiras de López-Gatell, la irresponsabilidad del gobierno federal con alrededor de 5 horas diarias de acaparamiento de los medios de comunicación, parece que los contagios, muertes y sufrimiento, son ya un asunto normal. 

Hoy somos mucho más vulnerables y a nadie parece importarle. Es impresionante el menosprecio, aunque algunos lo llamen resiliencia.

Pero no nos engañemos, esto es provocado en mayor medida por los gobernantes. No hablo de un partido político, de alguien en particular o de alguna institución. Hablo de la mayoría del Estado mexicano. De quienes tienen la responsabilidad y obligación de poner el ejemplo.

Hablo del Presidente de la República, por supuesto, de los líderes en órganos legislativos, legisladores, presidentes de partidos, actores principales y hasta el último en la cadena de mando. Irresponsabilidad horizontal. Como se dice coloquialmente, no hay a quién irle, no hay quien dé el ejemplo, quién pueda ser modelo, que se replique hacia el resto de la población.

Lo describo así porque es muestra de la situación del país. ¡La gente se está muriendo a diario! Son personas, no un número, son historias de vida, sentimientos, pilares o integrantes de alguna familia, una humanidad que se está terminando de perder.

¿Dónde están las razones? Claro, en el interés económico y político, en un país hyper-politizado. Alguna vez escuché decir que lo importante era la felicidad del pueblo. Pues no veo que ese principio sea el rector. Lo que sí veo, una vez más, es al gobierno y a políticos como perros y gatos peleando por el poder, demostrando que la pandemia es lo que menos importa.

Todos los partidos notoriamente para las elecciones la querrán utilizar a su conveniencia. Ya escucho los argumentos: "gobierno inepto e irresponsable" unos, y otros "ejemplo mundial para terminar de fondo con la corrupción". La verdad es que los dos tienen razón y al mismo tiempo los dos mienten. Precisamente por eso escribo esta columna, porque es lamentable que estemos entre tirios y troyanos sin que nadie pueda ver un poco más allá.

El diluvio apenas comenzó y me siento parcialmente responsable por lo que como sociedad me toca. Pero de la misma manera reconociendo mis errores buscaré hacer consciencia para no relajar el paso.

La pregunta es: ¿ustedes también piensan hacer consciencia?

POR MARTHA GUTIÉRREZ
ANALISTA EN COMUNICACIÓN POLÍTICA
@MARTHAGTZ


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