Perú pierde el rumbo político

La reciente crisis en Perú se generó desde que salió a la luz el caso Odebrecht. Muchos políticos peruanos están incluidos en la lista de sobornados por esa corrupta empresa brasileña

Perú pierde el rumbo político
Israel López / Orbitando / Opinión El Heraldo de México: Especial

Francisco Sagasti se convirtió en el valiente de Perú, y en el tercer Presidente de ese país en tan sólo ocho días. El reto no es menor, pues tras la caída del dictador Alberto Fujimori, hace 20 años, no han encontrado una estabilidad democrática.   

Es verdad que Perú vivió dos décadas de conflicto armado interno desde 1980 a 2000, iniciado por Sendero Luminoso, grupo guerrillero fundado por el profesor de filosofía Abimael Guzmán (preso).  

El conflicto, en el que también participó el guevarista MRTA, dejó unos 70 mil muertos, según la Comisión de la Verdad. Todos los bandos cometieron crímenes y excesos, incluidas las fuerzas militares.

Pero la reciente crisis en Perú se generó desde que salió a la luz el caso Odebrecht. Muchos políticos peruanos están incluidos en la lista de sobornados por esa corrupta empresa brasileña, unos con pruebas muy claras y acusaciones directas, y otros sólo con algunos indicios. 

Duele porque Perú fue cuna de la gran civilización Inca, tiene un invaluable patrimonio arqueológico y una famosa gastronomía, pero en la actualidad posee una triste fama por su debilidad institucional, que está bajo la corrupción de políticos de derecha, centro e izquierda.

Un símbolo de su grandeza es la ciudadela de piedra de Machu Picchu.

Pero en el plano político, de los nueve Presidentes que ha tenido Perú tras el fin del régimen militar en1980, siete fueron condenados por escándalos o tienen investigaciones de la Fiscalía en curso. 

Fujimori cumple condena por crímenes y corrupción. Alan García (se suicidó), Alejandro Toledo, Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski quedaron bajo la lupa por el escándalo de Odebrecht. Martín Vizcarra es investigado por supuestos sobornos cuando era gobernador, y Manuel Merino por las muertes de dos manifestantes.

Sólo Fernando Belaunde Terry (1980-1985) y Valentín Paniagua, que gobernó ocho meses en 2000-2001, salieron indemnes. La ausencia de partidos políticos fuertes ha generado que en el Congreso de prioridad a intereses personales.

El actual período presidencial comenzó en 2016 con la llegada de Kuckzinsky, pero antes de cumplir dos años como mandatario, se reveló que cuando fue ministro de Economía de Toledo cobró 400 mil dólares por una asesoría a los brasileños, a través de una empresa que fundó en Miami, donde recibía los sobornos.

Tras ser removido Kuckzinsky, llegó Vizcarra, quien inició con buenos augurios, pero también se supo que estaba manejado por grupos de izquierda que venían operando en el aparato Estatal desde el gobierno anterior (de Ollanta Humala) y que su gestión era incómoda.

Cuando Vizcarra asumió el poder prometió acabar con la corrupción, pero antes de que eso sucediera, el Congreso, integrado por 68 parlamentarios (de 130) con procesos judiciales, lo desplumó bajo el argumento de “incapacidad moral”.

El prácticamente desconocido Manuel Merino, quien llegó al Congreso con sólo cinco mil votos, asumió la Presidencia de Perú, en una jornada marcada por protestas que dejaron dos muertos, varias decenas de detenidos y heridos, pero el gusto le duro sólo una semana.

Es el turno de Sagasti, quien ya prometió que las elecciones generales del 11 de abril de 2021, de las que saldrá su sucesor, se realizarán "sin contratiempos". Primero habrá que esperar a ver si llega, y después si la pandemia permite esa jornada, lo cierto es que la telenovela política sigue. 

POR ISRAEL LÓPEZ
ISRAEL.LOPEZ@ELHERALDODEMEXICO.COM


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