INER

Demoran la atención médica: INER

Enfermos acuden al hospital hasta 10 días después de su contagio, lo que pone en riesgo su vida, alertan

NACIONAL

·
Personas infectadas con coronavirus llegan a los hospitales ya con oxígeno y en malas condiciones

Pese a la experiencia con las olas previas, los pacientes graves de COVID-19 acuden tarde al hospital, entre 7 y 10 días después del inicio de la enfermedad, lo cual pone su vida en mayor riesgo, advirtió el director general del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), Jorge Salas Hernández.

En entrevista con El Heraldo de México, el doctor Salas explicó que el INER se enfocó en esta pandemia en atender casos graves y críticos; de casi tres mil 500 pacientes atendidos, 70 por ciento tuvo que ser intubado.

La impresión general, añadió, es que “la gente se tarda en la atención médica cuando ya empieza a empeorar su enfermedad de COVID, pues se esperan a ver si se pueden estabilizar o si les genera una mejoría el tratamiento que toman”.

A eso se suman las comorbilidades y la rápida evolución de la infección en algunos casos.

Para acudir a tiempo al hospital, el director del INER recomendó a los enfermos de COVID-19 medir su temperatura y oxigenación de forma constante para detectar las señales de alarma.

Si hay fiebre y va en aumento o es persistente, algo está mal y hay que buscar otro nivel de atención, explicó.

Otra señal de alerta es que el oxímetro marque por debajo de 90 por ciento. Ahí también hay que buscar a un especialista o un hospital; los médicos de urgencias evaluarán si amerita hospitalización o si se puede ajustar el tratamiento y seguir en casa, comentó Salas.

Debido a la tercera ola, el número de hospitalizados por COVID subió 181 por ciento en el último mes y los contagios están por superar el pico de la segunda ola, según datos de la Secretaría de Salud.

"No es momento de tener actividad social", alertó el director del INER, hospital considerado la principal terapia intensiva del país.

Para quienes salen por necesidad, o porque decidieron convivir y tienen síntomas, aunque parezca una gripe, lo primero que deben hacer es realizarse una prueba y buscar a un médico, no autorrecetarse, recordó el experto.

El INER cuenta con 160 camas, todas con ventilador, y otros equipos para pacientes intubados, y casi todas están ocupadas.

Ahora la mayoría son personas de 30 a 50 años, que no están vacunadas, con sobrepeso y obesidad, y en el caso de vacunados, son personas que después de la primera dosis relajaron las medidas sanitarias.

dza