Supera al virus la fe indígena en comunidades de Chiapas

Municipios celebraron fiestas, conciertos y actos religiosos sin miedo a la Covid-19

Supera al virus la fe indígena en comunidades de Chiapas
A un pueblo que se le quita su cultura, se elimina su identidad, afirmó Marco Girón, antropólogo.. Foto: Hugo Nandayapa

Las celebraciones de Semana Santa en las comunidades indígenas de Chiapas siguieron su marcha como si no hubiera pandemia. Al igual que desde el inicio de la contingencia, estas actividades sagradas piden en sus rituales por la salud de las
personas.

“El mestizo asume desde el miedo la pandemia, el indígena acepta desde su fe que si algo le va a pasar será porque Dios lo quiso, no porque él se expuso”, explicó

Jorge Eduardo Coello Avendaño, cronista vitalicio del municipio Venustiano Carranza. Zinacantán, Tila, Tapalapa, Venustiano Carranza, Chilón, Chamula, Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de Las Casas son algunos de los municipios en resistencia a las medidas sanitarias: celebraron ferias, conciertos, actos políticos y no dejaron pasar las tradiciones más importantes de esta temporada.

La Semana Mayor no fue la excepción en el contexto del color verde del semáforo epidemiológico.

“No van a parar, son actos profundísimos de fe”, sostuvo el también miembro de la Asociación de Cronistas de las Ciudades Mexicanas y señala que es necesario entender el contexto de los pueblos originarios. No es la primera pandemia que enfrentan, aclaró.

Con la viruela y cólera, en 1876 y 1882, en Venustiano Carranza, los creyentes sacaron la imagen del Señor del Pozo en un acto de fe. Kuxlejal, que en tzotzil y tzeltal se entiende como más allá de la armonía y del buen vivir, es la filosofía que comparten los municipios indígenas: “mantienen una visión totalmente diferente del coronavirus”, agregó el antropólogo Marco Girón Hernández.

“Tanto la vida como la muerte es una dualidad que se vive constantemente dentro de las comunidades y cuando ves esta forma de pensamiento rebasa totalmente lo que conocemos en las zonas urbanas”.

Para Girón se debe entender a estos pueblos como sujetos, no como objetos, “como se toman dentro de la Constitución”, pues el conocimiento que tienen se mantiene y se fortalece por los rituales.

“A un pueblo que se le quita su cultura, se elimina su identidad, se le quita su historia y lo destinan a desaparecer”, como el caso de las etnias mochó y kaqchikel en la Sierra Madre de Chiapas.

Por Jeny Pascacio

maaz


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