Buscan a Layín para enfrentar a la justicia por fraude

El exalcalde sigue prófugo de la justicia; piden una sentencia de casi 17 años

Buscan a Layín para enfrentar a la justicia por fraude
PRÓFUGO. Las autoridades lo buscan.

El exalcalde de San Blas, Hilario Ramírez Villanueva, conocido como Layín o el alcalde que robó poquito, sigue prófugo de la justicia desde diciembre de 2019 cuando fue girada una orden de aprehensión en su contra por la venta regular del terreno de 5 hectáreas de la exaeropista de San Blas en 2016; sin embargo, su exsecretario y el ex síndico del ayuntamiento ya fueron sentenciados  peculado y por ejercicio indebido de funciones a 5 años y 9 meses de prisión.

Ramírez es señalado por peculado, abuso de autoridad y fraude específico, entre otros delitos por esta transacción de 12 millones 415 mil pesos de la que el dinero nunca llegó a las arcas municipales

En el caso de Layín, la Fiscalía General del Estado de Nayarit pide una condena de 16 años 6 meses de prisión, así como la  reparación del daño por los más de 12 millones; e inhabilitación a ocupar cargos públicos por 5 años.

 

Buscan que se presente ante la justicia

Los exfuncionarios locales fueron absueltos por el delito de fraude, pero por la causa penal 836/2918, que refirió peculado y abuso de autoridad fueron sentenciados a 5 años 9 meses de prisión a cada uno, así como la misma temporalidad para ser inhabilitados a desarrollar alguna función pública, además de reparar el daño por los más de 12 millones de pesos; sin embargo, la pena permite la conmutabilidad y fueron puestos en libertad aunque tendrán que realizar firmas periódicas.

Cabe recordar que en julio de 2018 la Auditoría Superior del Estado de Nayarit denunció penalmente al exalcalde de San Blas, y excandidato a la gubernatura, por la venta del terreno en 12 millones de pesos, cantidad por debajo de su valor catastral que fue calculado en 36 millones de pesos; en agosto de ese mismo año fue vinculado a proceso y desde la primer audiencia de diciembre desapareció.

Por: Karina Cancino


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