Detectan "células ZOMBIS" que crecen y aumentan su actividad tras la MUERTE, revela nuevo estudio

Un tipo específico de "genes zombis" alcanzan niveles máximos aproximadamente 12 horas después del deceso

Detectan "células ZOMBIS" que crecen y aumentan su actividad tras la MUERTE, revela nuevo estudio
Un tipo de células "zombis" aumentan su actividad tras la muerte. FOTO: HalGatewood / Unsplash

Se cree que cuando las personas mueren, todo en su cuerpo "se apaga" de manera automática y al instante. Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista Scientific Reports demuestra que no es así e incluso un tipo de células aumenta su actividad tras el deceso.

El grupo de científicos estadounidenses que realizó la investigación halló que cerca del 80% de los genes de una persona se mantienen relativamente estables durante 24 horas después del fallecimiento.

Aunque ese no es el caso de las neuronas, pues los genes asociados a ellas se degradan en las primeras horas 'post mortem'.

Este descubrimiento fue posible gracias al análisis de la expresión génica del tejido encefálico recolectado de pacientes durante cirugías rutinarias.

FOTO: Pixabay

¿Células zombis?

El grupo de expertos también encontró un particular hallazgo que podría abrir camino en el estudio de los cambios del cuerpo humano después de la muerte.

Los especialistas encontraron un tipo específico de "genes zombis", que aumentan su actividad tras la muerte, alcanzando los niveles máximos aproximadamente 12 horas después del deceso. Se asocian con las células gliales, que junto con las neuronas forman parte del tejido nervioso, donde tienen una función auxiliar.

Jeffrey Loeb, uno de los autores del estudio explicó que "(las células gliales) son inflamatorias y su trabajo es limpiar las cosas después de producirse lesiones cerebrales, como la falta de oxígeno o un derrame cerebral".

La importancia de este hallazgo se debe a que es el primer intento de cuantificar la dinámica de cambios 'post mortem' en el tejido cerebral, un aspecto que se ignora actualmente en la medicina, aun cuando se utiliza como material para encontrar tratamientos potenciales de condiciones tales como el autismo, la esquizofrenia y la enfermedad de Alzheimer.

"La mayoría de los estudios asumen que todo en el cerebro se detiene cuando el corazón deja de latir, pero no es así. Nuestros hallazgos serán necesarios para interpretar la investigación sobre los tejidos del cerebro humano. Simplemente no habíamos cuantificado estos cambios hasta ahora", indicó el científico en un comunicado de la Universidad de Illinois en Chicago.

CRS


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