DEPRESIÓN INFANTIL

Depresión en niños: 3 señales de alerta para saber si la padecen

Con la pandemia, los niveles de ansiedad y depresión en niños y adolescentes aumentaron

ESTILO DE VIDA

·
¿Cómo prevenir la depresión infantil? Foto: Especial

La pandemia tuvo un gran impacto en nuestra vida, ya que modificó nuestra forma de socializar y la rutina diaria en escuelas o trabajo. Los niños fueron los más afectados, ya que la escuela es un espacio vital para su desarrollo, además, el encierro en casa pudo haber desencadenado hábitos poco saludables. 

De acuerdo con un estudio de la Universidad Calgary de Canadá, debido a la pandemia, los síntomas de depresión se duplicaron en comparación a los niveles que existían antes del Covid-19. 

La falta de comunicación con sus amigos, estar encerrados y convivir a diario con los padres provocaron que algunos niños se sintieran irritados al no contar con un espacio para sí mismos. La depresión es una de las enfermedades más silenciosas y graves, ya que suelen confundirse con otros problemas de salud o conductas "normales".

Es importante prestarle atención a las señales, tener una buena comunicación con tu hijo o hija y llevarlos con un experto para abordar qué puede estar agobiando al niño y por qué actúa de mal humor o se aisla constantemente. 

¿Un niño puede sufrir depresión?

  • Irritabilidad

El mal humor y la ira son algunos de los síntomas más habituales cuando un niño está deprimido. Algunas veces tienen ataques donde suelen explotar sin razón, causan problemas de la nada o actúa indiferente. Es importante hablar con la niña o niño, ya que puede deberse a depresión, pero suele confundirse con una etapa de rebeldía. 

Te puede interesar: Literatura Infantil: Los 3 mejores libros para niñas que deben leer en 2021

  • Aislamiento

Un niño con depresión suele aislarse socialmente, estar encerrado en su cuarto por mucho tiempo, no conviven con otros niños y su rendimiento escolar baja considerablemente. Suele mantenerse callado cuando le preguntan qué está pasando y también suele ausentarse en la escuela o no se niega a asistir a clases. 

El aislamiento también puede ser provocado por bullying o acoso, es importante monitorear su actividad en Internet y las redes sociales para descartar cualquier problema que lo afecte emocionalmente. 

  • Problemas de sueño y atención

Derivado de la falta de motivación, los niños presentan problemas para concentrarse en la escuela o en su entorno, no están interesados. También se aburren de manera constante y presentan irritabilidad o padecen falta de energía o cansancio sin razón aparente. 

Esto puede deberse a que sus hábitos de sueño y alimentación han empeorado debido a la depresión, es importante saber si es por un problema de autoestima, problema de salud o porque están deprimidos.