El musical Priscilla, reina del desierto reunió a grandes artistas en el escenario y para René Rojas, jefe de montaje fue todo un reto, “toda una odisea, ya que fue un montaje por pausas, la escenografía se manejó por medio de LED, automatización, telones. El piso se maneja de dos tiempos, tiene dos giratorios, izquierdo y derecho y son 20 centímetros de altura”.

Rojas además detalló, “la escenografía consta de un telón de boca, tres letreros que bajan y suben en el momento de la canción y un puente de 12 metros de largo, ya que uno de los mayores retos que se tiene en la función es el tiempo, ya que cada acto se tiene que terminar minutos antes de que comienza el otro, porque tenemos que hacer cambio de maquillaje, pelucas, ropa y zapatos para todos los actores”.
Por su parte el actor Rogelio Suárez comentó, “lo que más disfruté de mi personaje es hacerlo, porque hay bonito ambiente con estos compañeros tan talentosos tan generosos en escena, pero además toda la compañía, porque está llena de talento todos son maestros en lo que hacen entonces estar sobre el escenario haciendo ‘Priscilla, reina del desierto’, es mágico, sorprendente, disfruté cada momento de la obra”.

Mientras que José Peralta aseguró, “en mi caso tuve la fortuna de ver primero la obra antes de hacerla y justo creo que eso fue lo que me hizo enamorarme de este proyecto, la gente que está arriba lo da todo en el escenario. Creo que eso es lo bonito ver personas que le guste hacer su trabajo”.
Este musical, con el libreto de Stephan Elliot y Allan Scott, está basado en la icónica película The Adventures of Priscilla, Queen of the Desert, de 1994.
EEZ