Retos 2021 para el sector de la infraestructura

Tenemos una gran oportunidad para que los sectores público y privado trabajen para impulsar obras de infraestructura en todo tipo de sectores económicos a nivel nacional, estatal y municipal

Retos 2021 para el sector de la infraestructura

Sin duda, este 2021 será también complejo; demandará una estrategia de planeación integral, donde existan oportunidades para adaptar y consolidar sinergias entre los sectores público y privado; de no ser así, México enfrentaría un sinuoso camino en torno a una pronta recuperación económica.

Con base en estadísticas del Inegi, la Inversión Fija Bruta, en relación con los datos registrados al mes de septiembre del 2020, se redujo en 18 por ciento en términos reales con respecto al mismo periodo del año anterior; en promedio, esto representa una caída acumulada en dicho año de 20.6 por ciento en términos reales.

Es entonces que nos preguntamos:
• ¿Qué nos depara este año?
• ¿Qué se puede hacer para impulsar al sector de la construcción que no sólo se vio afectado por la pandemia, si no que ya enfrentaba fuertes descensos desde 2019?

Si bien las preguntas no son fáciles de responder, me parece que, ante nosotros, tenemos una gran oportunidad para que los sectores público y privado realmente trabajen conjuntamente con la finalidad de impulsar obras de infraestructura en todo tipo de sectores económicos a nivel nacional, estatal y municipal.

Durante los años de 2019 y 2020 se llevaron a cabo anuncios a nivel federal sobre fuertes coinversiones que se realizarían en obra pública; sin embargo, éstas privilegiaban, en su mayoría, al sector de comunicaciones y transportes y, muy en particular, al sector carretero, con tan solo unos cuantos proyectos hidráulicos y energéticos y, prácticamente, dejando fuera los sociales, como escuelas y hospitales.

Considero que, resulta pertinente replantear las prioridades en dicha materia; definitivamente, se deben continuar aquellos proyectos en proceso; empero, es necesario también, reactivar intensivamente infraestructura en diversos sectores, más allá del carretero, e impulsar la obra local. 

Como comenté, estamos ante un escenario complejo, con recursos públicos muy limitados en los tres niveles de gobierno, donde, claramente, los esfuerzos en materia de gasto deben focalizarse a cubrir las necesidades del sector salud, derivadas de la pandemia; en ese sentido, se estima fundamental utilizar los esquemas público-privados para definir, proponer, impulsar y ejecutar obra.

Habitualmente, los estados y municipios, para llevar a cabo proyectos de infraestructura, han recurrido, además de a recursos públicos, al endeudamiento; hasta cierto punto, lo anterior ha funcionado; sin embargo, considero que 2021 plantea una extraordinaria oportunidad para explorar nuevos esquemas de contratación, a través de los denominados proyectos público-privados, más allá de los mecanismos públicos tradicionales de inversión.

Las Alianzas Público-Privadas incluyen el diseño, la construcción, operación y mantenimiento de las obras, por lo que, pueden generar ahorros en las finanzas públicas derivados de economías relacionadas con eficiencias en los procesos de licitación y plazos para llevarlas a cabo; lo anterior, siempre y cuando, los proyectos estén bien estructurados. 

Un factor importante y decisivo a considerar en 2021, es que habrá cambios en las administraciones locales, por lo que, la planeación de infraestructura será un reto; me parece que la obra pública ya no debe ser reactiva, no debe responder a las prioridades de las administraciones en curso, sino, más bien, a una verdadera planeación de corto, mediano y largo plazo, donde se consideren los estudios de pre-inversión y cuyo único fin sea el bienestar de la población.

La comunicación entre el sector público y privado es primordial en 2021; los objetivos definitivamente son reactivar la construcción, generar empleos y alcanzar la meta de inversión estimada como porcentaje del Producto Interno Bruto de 24 por ciento. Lo anterior se logrará siempre y cuando los esfuerzos de todas las partes sean coordinados y consensuados.

Úrsula Carreño Colorado
Socia fundadora de Duomo Brunell, S.C.
@ursucarreno


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