Chuck Feeney prefirió la ruina y austeridad por una buena causa

En más de 50 años el empresario Chuck Feeney generó billones de dólares en ganancias, pero prefirió no tener ni casa propia para donar toda su riqueza

Chuck Feeney prefirió la ruina y austeridad por una buena causa
Chuck Feeney prefirió la ruina y austeridad por una buena causa
Chuck Feeney prefirió la ruina y austeridad por una buena causa
Chuck Feeney prefirió la ruina y austeridad por una buena causa

El multimillonario Chuck Feeney cumplió su más grande sueño: pasar sus últimos días en la ruina. El empresario estadounidense de ascendencia irlandesa, amasó una fortuna superior a los ocho billones de dólares como cofundador del grupo Dutty Free y pasó los últimos casi 40 años de su vida entregando todas sus ganancias a la filantropía, un paso que se convirtió en ejemplo para otros multimillonarios como Bill Gates, Mark Zuckerberg y Warren Buffett.

El 23 de abril de 1931, nació Feeney en New Jersey, cuando Estados Unidos atravesaba uno de los más duros periodos económicos de la Gran Depresión, por lo que conoció desde niño la austeridad y el trabajo duro. En 1950 durante la Guerra de Corea trabajó como operador radiofónico y en medio de las dificultades él encontró la oportunidad, pues ese mismo año comenzó su carrera como vendedor de artículos libres de impuestos al personal naval estadounidense en los puertos del mediterráneo, aventura que emprendió con su amigo Robert Miller.

Siempre se ha opuesto a las guerras y en Londres asistió a la manifestación contra la invasión de Irak.

En 1982, con un imperio financiero en desarrollo, Feeney creó la fundación The Atlantic Philantropies para transferir íntegros sus recursos a las causas más necesarias; pero su deseo por ayudar no sucedió como un golpe de realidad que se activó de un momento a otro. Toda su vida se ha conducido con sencillez: nunca ha tenido auto, de ser necesario viajar, lo hace en clase turista, renta un departamento, hoy solo tiene un par de zapatos, pocos cambios de ropa y un reloj Casio F-91W que cuesta menos de diez dólares.

Por 15 años, fue un secreto el destino de sus recursos, pero en 1996 se vio envuelto en una disputa legal que le obligó a revelar la situación de sus activos. Cuando Feeney planeaba vender solo una parte de sus acciones en esta compañía de puntos de venta sin pago de impuestos, consideró que antes de que su socio Miller lo demandara, tenía que revelar un dato importante: que su parte de la sociedad financiera no le pertenecía a él, sino a la fundación The Atlantic Philantropies, por lo que su colega financiero no pudo negarse a la venta y la fundación ganó 163 millones de dólares en el traspaso.

Tras verse envuelto en esta situación y al revelar quién era el verdadero dueño de sus ganancias, muchos empezaron a llamarlo El James Bond de la filantropía, porque por años nadie se dio cuenta de sus donaciones; mientras Miller tuvo continuas diferencias con él por su manera de utilizar el dinero.

A sus 89 años de edad, ha donado más de 3 mil millones de euros a instituciones de educación superior, cerca de 800 millones a Organizaciones No Gubernamentales, a la St. Mary of the Assumption High School (de donde se graduó en 1949) y más de mil millones a su querida Irlanda del Norte, tierra donde nacieron sus padres.

Su iniciativa tomó relevancia cuando el periodista Conor O’Cleary comenzó a escribir su biografía y el señor Feeney se dispuso a colaborar; no para manchar su bondad en los confusos caminos de la presunción, sino para invitar a más billonarios a seguir sus pasos. “Hay que elegir un problema global en el que les interese invertir. El mundo está lleno de personas que no comen lo suficiente”, compartió el ex multibillonario que vive alegre en la frugalidad como testigo de los logros que alcanzan los beneficiarios de su fortuna.

Para conocerlo más

Aunque continuamente ha rehuido de entrevistas y reconocimientos, en 2007 salió el libro El billonario que no lo era: ¿Cómo es que Chuck Feeney hizo su fortuna sin que nadie lo supiera? y también saldrá en un documental El secreto billonario: La historia de Chuck Feeney.

LÍDER. Feeney firmó The Giving Pledge, una iniciativa de Bill Gates para motivar a más millonarios a usar su dinero para ayudar a la humanidad. Foto: Especial

“¿Para qué sirve acumular tanto si a tu alrededor ves tantas necesidades? La riqueza conlleva responsabilidad. Las personas deben tener la responsabilidad de utilizar algunos de sus activos para mejorar la vida de los demás”Chuck Feeney, filántropo

Por Katya López

eadp

No dejes de escuchar y descargar nuestro podcast de Coronavirus:


Compartir