Tu estilo de vida contamina

mientras más consumimos, más afectamos al ambiente; al paso que vamos, para 2050 se habrán consumido los recursos naturales de tres planetas tierra Algunos pasos a seguir para que nuestras emisiones de CO2 sean menos

Tu estilo de vida contamina

Si tu rutina consiste en usar la regadera por lo menos 20 minutos al día, pasar dos horas en transporte haciendo uso del Metro, Metrobús o camión, viajas en avión entre seis y 10 horas al año, incluyes con frecuencia carnes rojas en tu dieta, así como el uso de gas natural en tu hogar, entonces tu huella de carbono es de alrededor de 10 toneladas de CO2 (dióxido de carbono) al año.

Esta cantidad es el resultado de sumar todas las actividades diarias y de consumo en la calculadora de medición de huella de Carbono de Petstar, la planta de reciclado de PET más grande del mundo, la cual se encuentra en el Estado de México.

Sin embargo, no es el plástico el elemento que más C02 produce sino el concreto, el material más utilizado por el hombre, y el recurso más utilizado en el planeta después del agua.

La industria cementera genera ocho por ciento de las emisiones totales del mundo y, si fuera un país estaría sólo por detrás de las que genera Estados Unidos y China.

Pero, ¿qué es la huella de carbono? Es un indicador ambiental que suma todas las emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero) causadas directa o indirectamente por un individuo, organización, evento o producto. En pocas palabras, es la marca que se deja sobre el medio ambiente con cada actividad cotidiana y que emite GEI; como viajar, consumir frutas y verduras o lavar la ropa (por el uso de energía eléctrica).

Con nuestro estilo de vida, contribuimos al consumo de los recursos naturales, incluso más de los que el planeta puede generar.

En ese sentido, datos de Global Footprint Network, Advancing The Science of Sustainability, señalan que, a este paso, para 2050 se habrán consumido los recursos naturales de tres planetas Tierra.

Cabe mencionar que la humanidad actualmente está utilizando la naturaleza 1.75 veces más rápido de lo que los ecosistemas puede regenerar. Esto es similar a usar 1.75 Tierras.

CAMBIOS RADICALES

“Con el incremento de la temperatura del planeta se ha alterado a la temporalidad, un cambio radical que está afectado a los cultivos, ya que no se tienen las lluvias necesarias durante el verano. Esto cambia totalmente el calendario bajo el que se guiaban nuestros antepasados, lo que provoca que los agricultores abandonen sus tierras y migren a las ciudades”, detalló Stephan Brodziak, coordinador de Salud Ambiental y Seguridad Vehicular del Poder del Consumidor.

Ante esta problemática, el grupo de especialistas de Global Footprint Network, Advancing The Science of Sustainability, dio a conocer que 80 por ciento de la población mundial vivirá en ciudades, para 2050.

MÁS QUE CONSUMO LOCAL

La producción y consumo de productos mexicanos va más allá de una idea nacionalista, ya que “lo hecho localmente evidentemente tiene menos emisiones de dióxido de carbono, porque no va a generar gases de efecto invernadero durante su traslado, como ocurre en otros procesos; por ejemplo, en la fabricación de una prenda cuya materia prima viene de India, pero que se manda a confeccionar a Tailandia y después se distribuye a México y el mundo”, explicó Stephan, quien agregó que, “afortunadamente en México contamos con la cultura del tianguis o del mercado sobre ruedas, que hacen competencia a los monopolios de autoservicio; sin embargo, falta fomentar el consumo local y preservarlo”.

RESPONSABILIDAD AMBIENTAL

Brodziak aseguró que, “la población que más recursos tiene y goza de todos los servicios debe aportar mucho más al cuidado del medio ambiente, porque generalmente esas personas son las que mayores emisiones generan. Somos los que podemos comprar un iPad, un auto, hacer viajes trasatlánticos, o bien, comprar diversas marcas de ropa.

Se trata de un tema estructural; es fundamental hablar de responsabilidad, empezando por un sector de la población muy específico”, finalizó.

Para empezar a disminuir nuestra huella de carbono, hay cuatro medidas importantes que debemos tomar, de acuerdo con una investigación realizada por Seth Wynes y Kimberly A. Nicholas, y que publicaron en Environmental Research Letters: elegir una dieta basada en vegetales, procurar no viajar en avión, vivir sin coche y tener menos hijos.

Por ejemplo, al tener un solo hijo, las emisiones de CO2 se reducen entre 23 mil 700 y 117 mil 700 kilos por año. Esto se calculó a partir de las emisiones de carbono que tiene ese descendiente durante toda su vida, dividida entre los padres.

A esta medida le sigue comer alimentos basados en plantas, que reduce entre 300 y mil 600 kg de CO2 anualmente, y evitar los traslados en avión minimizan entre 700 y dos mil 800 kg por año, dependiendo de la distancia.

Tener focos de bajo consumo y lavar la ropa a mano, igualmente ayudan a reducir nuestras emisiones, pero se les considera de bajo impacto.

Cambiar un coche de gasolina por uno híbrido o utilizar agua fría en la lavadora se clasifican como medidas de impacto moderado. [nota_relacionada id=888378]

POR ADRIANA VICTORIA VICTORIA

abr


Compartir