#FakeNews ¿La nueva peligrosa tendencia en redes sociales?

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Las #FakeNews es un término que Donald Trump no acuñó, pero le dio alcance mundial. El presidente de Estados Unidos le asigna este término a toda la información que no le favorece y considera falsa; mentiras creadas por los medios para desprestigiarlo. Que lo diga Trump lo desacredita, ya que como señaló  The New York Times en su artículo titulado Trump's Lies (Las Mentiras de Trump): "Trump está tratando de crear una atmósfera en la que la realidad es irrelevante". Ahora consideremos que el fenómeno de las #FakeNews podría ser una creciente tendencia en México, donde está comprobado que el uso de las redes sociales puede provocar reacciones emotivas en cadena que en muchos casos desatan altas dosis de violencia y contaminan la conversación, lo que al final distorsiona el principio democrático tan relevante en las redes sociales. Y es que en recientes fechas han surgido una serie de iniciativas en Internet que presentan información recreada o escenificada como verdadera, en su mayoría con contenido sensible, y que provocan reacciones desmedidas en las plataformas sociales, muchas veces causando involuntariamente violencia verbal y hasta amenazas a la integridad física de los involucrados. Grace Quintanilla, directora del Centro de Cultura Digital de la Ciudad de México, lo explica mejor: “Este es un fenómeno que tiene que ver con dos cosas. La primera: volverse experto en hacer que una noticia falsa parezca verdadera y eso lo hacen aprendiendo a descodificar el lenguaje periodístico o científico, para que parezca más real una historia falsa. Esto crece mucho porque las personas estamos cada vez más expuestas, el público en general estamos siendo educados involuntariamente en las redes viendo videos, artículos y demás, lo que hace más fácil replicar esos estilos y estos lenguajes. La segunda es aprovechar para fines comerciales y políticos o de competencia nada más, este tipo de recursos que es la viralidad, que es la capacidad de compartir las cosas”. El ejemplo más reciente es el de #LadyPrieta, un video con contenido altamente discriminatorio donde una mujer caucásica insulta a una colega de tez morena. La acción en principio se presentó como un suceso real y durante 48 horas se dejó que las redes sociales reaccionaran con un alto grado de encono y violencia contra los implicados, principalmente la protagonista del material, la modelo y actriz Carla Frías. Dos días después, la marca de cerveza Victoria, perteneciente a Grupo Modelo asumió la responsabilidad y reveló que todo había sido una escena montada como una acción para combatir la discriminación. Miles de usuarios en redes sociales manifestaron rechazo por permitir que una acción tan delicada en una sociedad como la mexicana se presentara como real. https://www.youtube.com/watch?v=2jPTpL9OrSk En recientes horas también ha circulado en las plataformas sociales un video en el que presuntamente una mujer documenta con su dispositivo móvil el momento en que es despedida de su empleo por estar embarazada. El material, que ahora se sabe que es una recreación de un hecho presuntamente real, está provocando una reacción similar, con el peligroso matiz de que miles de usuarios piensan todavía que es verdadero. https://www.youtube.com/watch?v=cxqeg6Jl_Uo Antes, en marzo, una imagen donde se aseguraba que el programa Hoy No Circula se restauraría a como funcionó durante las crisis de contingencias ambientales de abril de 2016. La imagen fue reproducida cientos de miles de veces, principalmente en WhatsApp. Su alcance fue de tal grado, que el titular de la Comisión Ambiental de la Megalópolis, Martín Gutiérrez Lacayo, tuvo que salir a desmentir la información y las cuentas de redes sociales del organismo difundieron imágenes que contradecían la información falsa. https://twitter.com/CAMegalopolis/status/848947117154603008 https://twitter.com/CAMegalopolis/status/848966322058809345 En opinión de Grace Quintanilla, detener el crecimiento del fenómeno es una responsabilidad compartida de medios de comunicación y usuarios de las redes sociales. “Creo que todas estas cosas se tienen que atender de inmediato, una forma es que todos asumamos nuestra responsabilidad. La responsabilidad de los medios de comunicación para verdaderamente capacitar a sus trabajadores, a los periodistas y comunicólogos, para que puedan aprender a verificar los datos, saber cuáles son las fuentes originales de todas estas noticias, que se pueda checar de dónde vienen y demás. También está la responsabilidad de los usuarios, que tenemos que ser educados para entender el impacto que tiene. Una persona dice: “no importa, soy solo yo”. Pero son un granito de arena en una playa enorme”, explicó la experta. Con el panorama como está, es evidente que urge mejorar las prácticas en las redes sociales, sobre todo considerando su influencia y alcance, y todavía más si recordamos que se acerca el proceso electoral de 2018, donde la manipulación de información y del voto tendrá un papel más preponderante que nunca en las plataformas digitales. Por Erick E. Tapia / El Heraldo de México