CASCABEL AL GATO

La Reforma Eléctrica, la oposición y la campaña del 24

Sea cual sea el resultado, es innegable que se trata de una reforma de alta importancia histórica y la oposición deberá reflexionar muy bien el impacto que su postura tendrá en el mediano y largo plazo

OPINIÓN

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Adrián Velázquez Ramírez / Cascabel al Gato / Opinión El Heraldo de México

El aplazamiento de la discusión de la Reforma Eléctrica en el pleno de la Cámara de Diputados es un indicio de lo ajustada que se prevé la votación. Para cumplir con el requisito de mayoría que exige una reforma constitucional la negociación entre los partidos se vuelve una herramienta de trabajo. Pero en el Congreso no sólo se delibera, sino que se decide. Y es en torno a esta decisión que se empezará a bosquejar el escenario electoral de 2024.

Sea cual sea la decisión de los partidos de oposición, esta tendrá que ser sostenida en el tiempo frente a sus potenciales electores. Esto hace de la reforma eléctrica uno de esos momentos bisagra. Repasemos brevemente los desafíos que le espera a los partidos de la oposición en esta coyuntura:

Primero. La reforma eléctrica impulsada en 2013 por Peña Nieto y respaldada por los partidos que integraron el llamado “pacto por México” es hoy todavía un lastre para la oposición. Atravesada por actos de corrupción y con promesas no cumplidas respecto al costo para el usuario, la reforma de Peña Nieto se adapta perfectamente a la imagen del “viejo régimen” que el oficialismo intenta consolidar en la opinión pública. Un voto negativo dejará a esos partidos pegados a esa imagen, retrasando aún más un necesario proceso de renovación que hoy ya parece tarde empezar para llegar al 2024 con otra cara.

Segundo. Una cuestión que la oposición debe resolver en esta coyuntura es sobre los alcances y límites de la coalición “Va por México”. Un voto compacto y homogéneo de los partidos de la coalición mostrará su capacidad de veto, pero muy posible los alejará aún más del electorado. La opinión pública se ha mostrado mayoritariamente a favor de la iniciativa del oficialismo y el bloqueo a la reforma será difícil de defender.

El voto negativo también fortalecería la narrativa del gobierno obradorista: el bloque neoliberal del parlamento votando como uno sólo en detrimento del beneficio del pueblo. La foto del representante de la empresa italiana sentado en un curul de San Lázaro tampoco ayuda mucho a que la oposición se corra de ese lugar.

Tercero. Como corolario a lo anterior, cabe preguntarse si algún partido de la oposición se animará a pescar fuera de la pecera de “Va por México”. El caso más interesante es el del PRI, que en una asombrosa asamblea declaró su viraje ideológico hacia la “centro-izquierda”. Más allá de las sospechas que a muchos nos suscita la declaración, creo que es un intento por adaptarse a las nuevas coordenadas políticas. Una votación coincidente con el PAN sería muy difícil de remontar para este ensayo de re-calibración ideológica.

Sea cual sea el resultado, es innegable que se trata de una reforma de alta importancia histórica y la oposición deberá reflexionar muy bien el impacto que su postura tendrá en el mediano y largo plazo.

POR ADRIÁN VELÁZQUEZ RAMÍREZ
COLABORADOR
@ADRIANVR7

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