ARTICULISTA

El Museo del Futuro

Los visitantes son conducidos por una guía de inteligencia artificial llamada Aya, quien los invita a experimentar el futuro a través de distintos elementos y los contenidos se unen con cada persona

OPINIÓN

·
Bernardo Noval / Articulista / Opinión El Heraldo de México

Hace poco menos de un mes, abrió sus puertas un recinto que se erige insólito, sorprendente y único entre las ya de por sí proezas arquitectónicas del centro de la ciudad de Dubái. La majestuosidad de esta construcción en la avenida Sheik Zayed Road, una de las más importantes de la ciudad.
 
Al lograr una propuesta diferente que no sobresale entre los rascacielos por su altura, sino por su forma y el detalle que el despacho de arquitectos Killa Design y la ingeniería de Buro Happold pusieron en cada una de las mil piezas de la cubierta cortadas por computadora y que son sostenidas por un marco de acero inoxidable. Desde lejos y aún en movimiento, se distinguen perfectamente, sobre esta superficie brillante y curveada de más de 17 mil metros cúbicos, los caracteres arábigos en la caligrafía de Mattar bin Lahej que citan a Su Alteza Sheikh Mohammed Bin Rashid Al Maktoum.
 
Los visitantes del Museo del Futuro son conducidos por una guía de inteligencia artificial llamada “Aya”, quien los invita a experimentar el futuro a través de distintos elementos, así los contenidos han sido organizados de modo que conecten realmente con cada visitante, alejándose de los estímulos digitales habituales de pulso frecuente.
 
Los siete pisos de este lugar que se ordenan en un anillo tridimensional, no sólo son bellos: ostentan la certificación LEED Platino, que es dada a los edificios más eficientes energéticamente debido a su diseño amigable con el ambiente.
 
La experiencia total e inmersiva del museo, invita a los asistentes a olvidarse de sus celulares y apagarlos por un rato. Por extraño que parezca, ya que el sustento digital de la experiencia la convierte en un hito de la tecnología, resulta un descanso del mundo digital a un dedo de distancia.
 
El estadounidense Brendan Mc Getrick, director creativo del museo, afirma que el visitante se adentrará en esta experiencia futurista que lo inspira a mostrar ideas revolucionarias desde su conceptualización hasta su concreción, pero en cada una explicando el fundamento científico del hito. El museo, básicamente, hace un recorrido por la estación espacial OSS Hope, el Instituto de la Sanación Al Waha, El Futuro Ahora y Los Héroes del Futuro.

“Era un requisito imperativo desarrollarnos tan rápidamente porque necesitábamos alcanzar al resto del mundo”, dijo Sarah Al-Amiri, ministra de Estado de los Emiratos para Tecnología Avanzada y directora de la Agencia Espacial del país. “Antes de 1971 (no teníamos) educación básica, red eléctrica, etc.” Sin embargo, el futuro imaginado del museo también se basa en el pasado del Islam con una muestra de los planetas del sistema solar mapeados por complejos dispositivos refinados por musulmanes durante la Edad de Oro del islam para ayudar en la navegación, la medida del tiempo y el mapeo celestial.

Se dice que si hace 50 años la región prácticamente no contaba con redes de agua, electricidad, transporte, ni educación institucionalizada, se puede proyectar el 2050 hacia el destino que hoy se decida desde lo político y desde las acciones particulares inspiradas en lugares como este, ya que los museos no son lugares de ocio, sino de introspección, conexión, encuentro y esperanza.
 
Es así como una vez más, los líderes de los Emiratos Árabes muestran su visión sobre el destino compartido y las oportunidades futuras.

POR BERNARDO NOVAL
CEO MUST WANTED GROUP
@BERNIENOVAL
@MUSTWANTEDG

CAR