HORIZONTE GLOBAL

¿México, en la nueva cadena de suministro solar?

Pudiera participar en esta nueva estrategia para su vecino, aprovechando su cercanía geográfica y su integración a la economía estadounidense

OPINIÓN

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Isabel Studer / Horizonte Global / Opinión El Heraldo de México

El plan dado a conocer por el presidente Joe Biden esta semana de cómo Estados Unidos pudiera transitar hacia la producción de casi la mitad de su electricidad con energía solar al 2050 representa un cambio profundo y significativo ya que hoy, esta fuente de electricidad apenas representa cuatro por ciento de su generación de electricidad. Para alcanzar la meta, se tendría que duplicar la cantidad de energía solar instalada cada año por los próximos cuatro años y duplicarla nuevamente para 2030. De implementarse, este plan daría un impulso crucial a los esfuerzos de EU por crear una nueva cadena de suministro para los paneles solares fuera de China.

Como es sabido, hoy, China produce 80 por ciento de la oferta mundial de paneles solares. Los bajos precios chinos se deben al bajísimo costo de su mano de obra, en muchos casos resultado incluso del trabajo forzado. Aunque a lo largo de los años muchas empresas productoras de paneles solares en Estados Unidos buscaron imponer barreras arancelarias para protegerse de la competencia desleal china, no prosperaron. Los instaladores de paneles solares, que representan la mayor proporción del trabajo asociado a la energía solar, se opusieron por el impacto que tendrían dichas barreras, vía precios más altos de los paneles solares o los insumos para producirlos, en el empleo.

El gobierno de Biden entiende que una nueva cadena de suministro de paneles solares exige la intervención del Estado. Por ello, en junio pasado, introdujo restricciones a la importación de productos asociados a esos módulos solares por violaciones a los derechos laborales y derechos humanos. También recientemente, el Senado aprobó la Ley de Manufactura de Energía Solar para Estados Unidos que ofrece créditos fiscales para la producción en toda la cadena de suministro de paneles solares. Sin embargo, la competencia efectiva contra China en este sector también demanda una coordinación de EU con otros países para invertir en innovación, investigación y desarrollo y una fuerza laboral calificada y reentrenada para participar a lo largo de la cadena de suministro.

México pudiera participar en esta nueva cadena de suministro estratégica para su vecino, aprovechando su cercanía geográfica, su integración a la economía estadounidense, que ya existe gracias al TLCAN y ahora el USMCA, y el concepto de “aliado para el suministro” (“ally shoring”, en inglés) que está surgiendo como resultado de las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos.

Al parecer este es uno de los proyectos que se explorará en la mesa que creó el reestablecido Diálogo Económico de Alto Nivel entre México y EU para identificar áreas de complementación económica entre los dos países en torno a las cadenas de suministro. Pero, si quiere ser parte de la nueva cadena global de suministro de paneles solares, es preciso y urgente que México diseñe una política industrial, con recursos públicos asociados, afín a la de su socio comercial.

POR ISABEL STUDER
Directora, Alianza Universidad de California-México

dza