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Mansplaining II

La corte ha resuelto que la criminalización del aborto es inconstitucional. Tras una resolución judicial que representa un avance excepcional en la lucha por los derechos individuales

OPINIÓN

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Alejandro Echegaray / Campus / Opinión El Heraldo de México

La corte ha resuelto que la criminalización del aborto es inconstitucional. Tras una resolución judicial que representa un avance excepcional en la lucha por los derechos individuales, a partir de ahora ninguna mujer deberá pisar la cárcel por abortar. A pesar de que el wokismo ha centrado sus esfuerzos en lograr el reconocimiento y la visibilidad de grupos minoritarios, los cambios institucionales como éste, son los que verdaderamente transforman la vida de las personas.

El debate alrededor de la despenalización del aborto tiene varias aristas, pero debería centrarse en el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos. Y esta misma idea tendría que ser replicada y utilizada para legislar en favor de la legalización de todas las drogas, el matrimonio igualitario, la eutanasia y aquellas arenas de la vida en las que el Estado pretende entrometerse y termina por generar mercados negros y nuevos problemas.

La despenalización del aborto evitará que miles de mujeres mexicanas que han quedado involuntariamente embarazadas busquen interrumpir su embarazo en la clandestinidad o sean orilladas a tener hijos no deseados. Hay evidencia de que el aborto ilegal pone en tal peligro a las mujeres que, en muchas regiones del país, es una de las principales causas de muerte materna; mientras que el nacimiento de un hijo no planeado puede ser devastador para las mujeres más jóvenes o de menores ingresos, lo que contribuye a perpetuar la pobreza y reducir la movilidad social.

Uno de los beneficios de la legalización del aborto, que no ha sido suficientemente explorado en México pero que ha sido señalado por Levitt y Dubner en su bestseller Freakonomics, es que con esta medida que Estados Unidos tomó durante la década de los setenta se redujo el crimen veinte años después. Con evidencia empírica demuestran que la despenalización del aborto, consecuencia del emblemático fallo de la Suprema Corte de Roe vs. Wade, es responsable del 45% en la disminución del crimen durante las últimas tres décadas, y han predicho que disminuirá un 25% adicional en las próximas dos.

A pesar de los beneficios palpables y las soluciones concretas que brinda el camino liberal, como lo muestra la decisión de la corte, las opciones identitarias que se ciñen a proponer cuotas para las mujeres y grupos minoritarios han cobrado cada vez más popularidad. Las medidas de acción afirmativa dificultan el dialogo e imposibilitan la reconciliación, benefician a los privilegiados al interior de los grupos minoritarios a expensas de los menos aventajados de las mayorías, y constituyen una nueva forma de discriminación.

El sistema de cuotas se opone al principio de igualdad de oportunidades para todos y anula la idea de que la movilidad social se asocie al mérito. Es antidemocrático porque son los electores quienes deben tener el poder decisorio sobre quién debe ocupar los puestos de elección popular. Los políticos no deben ser electos de acuerdo a su género sino su capacidad.

Y me imagino que muchas mujeres no quieren ser electas solamente por su condición de mujer. ¿O sí?

POR ALEJANDRO ECHEGARAY
POLITÓLOGO
@AECHEGARAY1

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