MOLTI DIVERSI

Las niñas y el régimen Talibán

Hay una generación de mujeres en Afganistán que no recuerdan lo que es vivir sometidas a los talibanes. Ellas, sin duda, serán la esperanza de este pueblo amedrentado

OPINIÓN

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María del Mar Barrientos / Molti Diversi/ Opinión El Heraldo de México

La semana antepasada, los talibanes tomaron varias ciudades de Afganistán. Las tribus afganas se apoderaron de Kabul, la capital, y su presidente Ashraf Ghani huyó del país. ¿La principal consecuencia? Sin duda es la absoluta regresión en el tema de los derechos humanos de las mujeres en este país. 

Ahora, los talibanes han reimpuestos sus reglas de misoginia, en las que las niñas y las mujeres no pueden salir a la calle sin burka hasta los pies, no pueden usar maquillaje ni tener las uñas pintadas, no deben salir de sus casas si no están acompañadas de un hombre que sea su padre, hermano o esposo, no pueden escuchar música, ver televisión, no tienen acceso a la educación, a trabajar (más que unas pocas cuya labor es la de la enfermería), no tienen acceso a internet y en sus casas tiene que haber ventanas con opacidad para que ningún hombre las pueda ver. 

Las mujeres que vivieron este régimen de pequeñas, y que han disfrutado de este tiempo con sus derechos, sin duda, están devastadas. Por fin se habían logrado librar de lo impuesto por los talibanes, y ahora todo regresa como si no hubiera pasado el tiempo, como si no hubieran habido miles y miles de mujeres que se han dedicado a esta lucha continuamente, e incluso, muchas otras han dado la vida dedicadas a esto. 

Pero hay una generación, una nueva generación de niñas, que no recuerdan haber vivido en este régimen, que crecieron asistiendo a la escuela, teniendo amigas, sin vestir con burka y con acceso a internet. En pocas palabras, que crecieron con una apertura y viendo el mundo real. Esa generación es la que, probablemente, tenga en sus manos el futuro del país afgano, que tanto ha luchado por la igualdad y los derechos de las mujeres. 

Ellas ya crecieron viendo la televisión, teniendo redes sociales, acceso a la información y para ellas será nuevo todo esto que estarán viviendo. 

Esa generación está aún llena de alegría y llena de vida con varios sueños por cumplir y sin tanto bagaje de sometimiento, como las mujeres de 20 años en adelante.

El reto lo tendrán ellas, quienes aún tienen muchas esperanzas por conocer el mundo y por vivir, a quienes sus madres les contaban cómo era la vida cuando estaban bajo el régimen talibán. Las generaciones mayores, no tenían tanta información, no sabían muchas veces cómo era el mundo exterior y simplemente se limitaban a obedecer, pero estas niñas ya conocen, ya cuestionan y ya entienden qué es lo que hay afuera de Afganistán. Será su turno de luchar, y desafortunadamente de entender lo cruel que puede ser su entorno, pero con más bagaje, más conocimiento y más mundo.

De pronto, las vestirán cubiertas hasta los pies, les despintarán las uñas, su rutina diaria de ir a la escuela se acabará y dejarán de ver a sus amigas. Su vida se limitará a estar en casa con su familia, sin nada que hacer, sin nada que aprender y nada nuevo que ver. De ellas será el mundo futuro, que le va a esperar a este país.

POR MARÍA DEL MAR BARRIENTOS
MARIMAR.BARRIENTOS@ELHERALDODEMEXICO.COM
@MARIMARBAT

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