LIMPIEZA

Personal de limpia, los guerreros invisibles

El  personal de limpieza a lo largo y ancho de la República es crucial y no deja de situarse en las primeras líneas de batalla contra la lucha del COVID-19

Engge Chavarría / Tinta y papel / Opinión El Heraldo de México
Escrito en OPINIÓN el

Con más de la mitad del país en semáforo verde, los porcentajes de actividades en espacios cerrados incrementan en lugares de entretenimiento, educativos y de la administración pública. Sin embargo, no han dejado de ser fundamentales las medidas de sana distancia, el uso de aditamentos de protección, así como el aseo de los diversos inmuebles donde éstas se desarrollan. 

El  personal de limpieza a lo largo y ancho de la República es crucial y no deja de situarse en las primeras líneas de batalla contra la lucha del COVID.19, junto con los expertos en la salud, pues en conjunto se ha buscado mermar los alcances de esta pandemia con proporciones mundiales

Por lo que a nivel gremial se ha buscado salvaguardar su bienestar al echar mano de diversas prácticas, entre ellas, capacitaciones constantes que han sido impulsadas por la Unión Nacional Independiente de Trabajadores y Empleados de Limpieza (UNITYEL), que timonea Marco Antonio Reyes Saldívar.

Se lo comento porque la respuesta fue inmediata y desde el primer momento pusieron en marcha recorridos por instalaciones tanto públicas como privadas, para garantizar que los afanadores contaran con cubrebocas N95 y guantes. Pero los esfuerzos no se detuvieron ahí, ya que en coordinación con la Secretaría de Salud, de Jorge Alcocer, y Bioservicios y Gestión Ambiental (Biogea), se llevaron a cabo talleres en “Técnicas básicas de limpieza y manejo de residuos hospitalarios”.

Al seguir esta ruta, la UNITYEL ha empujado el “Manual de Operaciones Áreas Administrativas y Hospitalarias”, mismo que creó con el fin de homologar procesos y estandarizar las labores en zonas específicas, como las de recuperación, cuidados intensivos, quimioterapia, trasplantes de médula ósea, entre otras. 

En esa misma vía tampoco hay que dejar de lado, que con el liderazgo de Marco Reyes fue concretado un nuevo ciclo de capacitaciones en últimas fechas para certificar su desempeño en cuanto a diversas modalidades de limpieza, correcta utilización de aditamentos y productos, así como de la colocación de los equipos para evitar contagios.

Su objetivo es claro: lograr que los 600 mil colaboradores en activo a nivel nacional, cuenten con los conocimientos necesarios para realizar sus tareas, mientras se reducen los riesgos para la salud, provocados a raíz de la pandemia de Covid-19.

ESTÁ USTED ENFERMO…. ¡AGUANTE!

Se acaba la primera mitad del año y aún no se compran medicamentos para poder atender a la población que busca en plena pandemia un servicio médico público. Los pacientes, sin duda, son los que pagan las consecuencias. Ya vemos la crisis por la que están atravesando los padres que esperan el tratamiento para sus hijos con cáncer.

Dirigentes de la industria farmacéutica, como la Canifarma que dirige Rafael Gual, la Asociación Nacional de Farmacias de México (Anafarmex) de Antonio Pascual Feria; el director ejecutivo de la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (Amelaf), Juan de Villafranca, y expertos en compras de gobierno, la persistencia en el desabasto de medicamentos se explica por el alto nivel de improvisación, desorganización e inexperiencia de quienes tienen la tarea de adquirir los medicamentos e insumos médicos.

A 2.5 años de iniciado el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, no han podido cumplir.  El documento “Mapeo del desabasto de medicamentos en México”, correspondiente al primer cuatrimestre de 2021, que realizó la organización Cero Desabasto, cita que desde febrero de 2019 y hasta el 30 de abril pasado, registra 4,504 reportes que detallan la falta de alguna medicina o suministro médico en instituciones públicas del sector salud de todo el país.

Como ya lo hemos indicado, en el momento en que adjudiquen los contratos a las farmacéuticas, en ese momento es cuando apenas harán las compras de la materia prima a India o China, para poder encender las máquinas y comenzar con la fabricación. En pocas palabras, el medicamento estará llegando entre tres a cuatro meses a los anaqueles de los hospitales.

 Al parecer este año, 7 de cada 10 pacientes no tendrán su medicamento y no hablemos del seguimiento de sus citas médicas, la pandemia también vino a recrudecer al sistema de salud; así que si está enfermo, aguante por favor ¡Uff!

POR ENGGE CHAVARRÍA

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