NARRO AUTOS

El futuro sacude La Carrera Panamericana 2021

Hay sueños que se crean en el camino, que se aprenden y se vuelven una meta, ese sueño que no sabía que tenía y que hoy quiero volver a vivir se llama “La Carrera Panamericana”

OPINIÓN

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Ana Narro / Narro Autos / Opinión El Heraldo de México

Cuando vemos una carrera de velocidad motor, sólo vemos un vehículo moverse, iniciar, pasar la meta y únicamente acompañamos el sentimiento del piloto con el sonido del motor, pero ¿Qué harías si te toca ser el piloto?, bueno, pues de eso va esta nota, ya que en esta ocasión me tocó ser piloto y navegante, sin un sonido del motor, realmente me tomó por sorpresa esta invitación, pero era imposible de rechazar.

Les estoy hablando de “La Carrera Panamericana” una contienda deportiva que claramente la historia marca sus inicios en 1950, pero que retomó fuerzas en 1988, ese año volvió para quedarse hasta el día de hoy. Tuve la oportunidad de hablar con Eduardo León, presidente y fundador de esta gala de velocidad, y logré sentir el amor por los motores desde sus raíces, también me dejó anonadada el enorme impacto que ha tenido la misma, ya que se le compara con las mejores carreras deportivas de la historia a nivel mundial, como “Le Mans” , se han visto correr a grandes celebridades, como el grupo musical “Pink Floyd” , así como a equipos de pilotos profesionales y a destacadas personalidades nacionales e internacionales, este año pudimos ver al piloto Mexicano Mario Domínguez, así como a los pilotos Benito Guerra Silla y su hijo Benito Guerra, estos últimos resultaron ganadores de sus categorías respectivamente, al igual que el piloto Mexicano Fernando Gómez Urquiza, en su primer año compitiendo.

Para mí la mejor parte es que resulta ser de México y se recorre por nuestras tierras, este año dio inicio en Oaxaca, siguiendo camino por Veracruz, Ciudad de México, Aguascalientes, pasando por Guanajuato, Durango hasta Las Parras y para terminar en Saltillo Coahuila, la pasión que se desprende de esta contienda se ve en el alma de toda la gente que se reúne para poder ver todos los vehículos participantes, cada uno de ellos con su estilo, sus modificaciones y su esencia, que los hacen únicos. 

FOTO: Ana Narro

Siempre que hablamos de poner al límite nuestras emociones, se teme por el riesgo y en esta carrera no es la excepción, aunque pude ver varios accidentes, me impactó que no hubo ningún herido y fue increíble el despliegue de la Guardia Nacional para salvaguardar la seguridad de los participantes en los tramos por los que pasábamos, tanto en velocidad, como en tránsito, gracias a ellos y a todas las medidas de seguridad que se implementan para que cada vehículo pueda competir, es que todo se logró con un saldo blanco, es ahí en donde entendemos que la velocidad es de cuidado y únicamente se debe correr en lugares específicos para ello. Las rutas son de alta peligrosidad y creo que jamás noté la importancia de un “navegante” hasta ahora, que aunque se podría describir como el “mapas” de un piloto, va más allá, ya que va “cantando” toda la ruta, cada detalle de la misma, vados, topes, niveles de curvas, etc. Sin ese elemento, ningún piloto podría salir vivo de la carrera, al menos no con buenos tiempos.

Este año “La Carrera Panamericana” volvió a estrechar alianzas con Porsche, misma que tiene en su ADN esta justa deportiva, de ahí le nacen los nombres a sus modelos “Carrera” y “Panamera” y para destacar su participación, Porsche México llevó a 2 pilotos mujeres, Manuela Vásquez y su servidora Ana Narro, y cabe mencionar que íbamos a bordo de su vehículo eléctrico más destacado hasta el momento, “Porsche Taycan”, dejando claro que el futuro va de la mano con la electrificación y la equidad de género.

FOTO: Ana Narro

Lo que más me sorprendió fue la enorme logística detrás de llevar un vehículo sin combustión interna a una carrera de velocidad, tuvimos a un piloto certificado de Porsche Alemania, Víctor Medina, de la mano de su coequipero Kristian Delgadillo, realizaron toda la logística para no perder jamás el tren de carrera y tener la carga suficiente para estar dentro de las llegadas y arranques en cada ciudad, logrando probar la autonomía y capacidad de un vehículo eléctrico a su máxima expresión con éxito.

De esto me llevó el aprendizaje de un deporte que a veces no vemos todo el desgaste y planeación que requiere, pero también la sonrisa de saber que cada día nos sumamos más mujeres a este tipo de deportes y la enorme emoción de saber que las grandes marcas van más rápido de lo que pensamos, uniendo al deporte motor con la electrificación.

Ya veremos que nos trae La Carrera Panamericana en el 2022, por lo pronto puedo decir que fui parte de la historia de este gran espectáculo deportivo del motor y sueño con volver a hacerlo. 

FOTO: Ana Narro

POR ANA NARRO 

SSB