¿Qué pasó con Fertinal?

OPINIÓN

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¿Cuál es la verdadera historia de la compra-venta de Fertinal, que se autodescribe en su página web como “la única empresa mexicana que ha logrado consolidarse exitosamente como productor de fertilizantes de alta calidad, principalmente fosfatados. Llevando sus productos a varias regiones del mundo, como es Centro y Sudamérica, Europa, Australia, Asia y Estados Unidos de América”? De este tamaño: 2600 trabajadores especializados. 

Hoy el asunto de la operación  de compra y venta está en muchos medios de comunicación y se discute la legitimidad de quienes de una u otra manera participaron en ella. Mejor, ir directo a los hechos. 

Difícil refutar que con el financiamiento de Banco Azteca –de 400 millones de dólares– que buscaron los accionistas de Fertinal en 2008, la empresa dejó atrás el tiempo oscuro que había comenzado para ellos en 2001, cuando el desastroso huracán Juliette los obligó a cerrar tanto la planta de Michoacán como la mina en Baja California.

Para dárselo, es lógico que Banco Azteca realizó un análisis minucioso de la situación financiera de la empresa, sus activos y sus deudas, su capacidad crediticia. Decidió otorgárselo. Ese financiamiento hizo que la empresa generara ingresos acumulados por 2 mil 700 millones de dólares entre 2010 y 2014.  Hechos. 

Quizá, precisamente por eso es que Fertinal estaba en la mira de empresas que podrían adquirirla, después de conocer las evaluaciones positivas de firmas como Goldman Sachs, White & Case y PricewaterhouseCoopers.

Cuando en 2015, el  Consejo de administración de Pemex hizo una oferta para comprar la empresa de fertilizantes, ésta exportaba a 25 países. Había cosas que ajustar en las valuaciones, pero le daba a Pemex la garantía de disponibilidad de nitrógeno que necesitaba para su cadena productiva. Hechos.

Pemex Fertilizantes pidió financiamiento a Nacional Financiera y el Banco Nacional de Comercio Exterior, que, a su vez, solicitaron que Banco Azteca fuera incluido también, para formar un Sindicato de Bancos y de esa manera concretar la compra de Grupo Fertinal. Más estudios detalladas, más análisis de garantías, más proyección de potencial y, desde luego, revisión de la calidad crediticia de Pemex. ¿Qué hicieron las entidades bancarias que participaron? Actuaron como bancos, empresas que se dedican a mover capitales, prestarlos a quienes los necesitan y obtener una ganancia por ello. 

Como agente fiduciario de Fertinal, Banco Azteca vendió las acciones que tenía en garantía a Pemex Fertilizantes, a cambio se liquidó el crédito que Grupo Fertinal había contratado con Banco Azteca y desde luego, recibió los intereses acordados. Nada extraño ahí. 

Lo que sucedió después de ese momento (2016) con Fertinal, es una historia que bien puede comprarse con muchas otras divisiones de Pemex: un franco proceso de deterioro, que, para ser claros, nada tiene que ver con los bancos. Así de sencillo.

POR GABRIEL BAUDUCCO

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@GABRIELBAUDUCCO

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