Francisco José Bernal: Luis Filcer, luto e Inmortalidad

El maestro, expresionista por naturaleza y cuya obra pictórica es una constancia estética de los conflictos entre las pasiones y el espíritu, falleció el pasado 26 de julio

Escrito en OPINIÓN el
En el mundo del arte pictórico universal quedó un espacio vacío, el maestro Luis Filcer, uno de los más grandes pintores expresionistas de nuestro tiempo, falleció el 26 de julio de 2018. Su obra fue itinerante por Europa, Asia, Medio Oriente, Canadá, Estados Unidos, México, Centro y Sudamérica. Presentó 50 exposiciones en museos de varios países y 300 muestras en galerías y centros culturales. Su obra pictórica es una constancia estética de los conflictos entre las pasiones y el espíritu. La terrible y demente belleza de su expresión retiene al espectador, lo captura y lo hace gravitar ante sus planteamientos. La voz del inconforme Luis Filcer estalla en el fuerte colorido de su pintura y logra en sus líneas, formas y espacios, su propia visión espiritual y la realidad de sus vivencias. Todo esto en un tono de profunda belleza. El espectáculo de la vida está en su obra: el amor, la lujuria, el olvido, las multitudes solitarias, la fatalidad y la sujeción al destino, drama de la realidad humana. Esta temática conmueve y atemoriza, remueve pasiones y sentimientos. Al contemplar su pintura, el asombro se mezcla con las lágrimas, porque en sus temas hay siempre una identificación con los momentos de la vida del ser humano. Luis Filcer, expresionista por naturaleza, logra la combinación de encendidos colores con patéticas sombras, rostros que expresan si hablar, voces y metáforas que convergen en el mágico equilibrio de una depurada técnica entre espacios y formas. Su pintura es una reacción que va más allá de las murallas de su yo, ante la crisis de valores de ayer, de hoy y de siempre. Luis Filcer, en su idioma original, hebreo, Lev Filtzer nació en Zhitómir, al sur de Rusia, el 24 de diciembre de 1927, época turbulenta en la Rusia de persecuciones y asesinatos. La familia de Lev, se vio en la necesidad de huir. Sus padres tomaron la decisión de viajar a México a mediados de 1928, se instalaron en una antigua casona de las calles de Cub, en lo que hoy es el Centro Histórico. Realizó sus estudios elementales en la escuela oficial Alberto Correa, situada en lo que fue la plaza Miravalle de la colonia Condesa. A los 12 años hizo su primer dibujo, una reproducción de Emilio Solá. A los 16 años ingresó a la escuela de San Carlos, de la que han surgido grandes pintores mexicanos. Al concluir sus estudios en San Carlos emigró a Holanda, donde perfeccionó su técnica. En el universo del arte existe un espacio vacante de un genial ser humano que, durante 60 años, logró crear una de las más grandiosas obras del Expresionismo. Su pintura existencial es el devenir humano en el gran escenario del mundo. Destacan en nuestra memoria sus cuadros titulados: “Esperando a Dios”, “Los siete pecados capitales”, “El espejo”, “La espera”, “El Balcón”, “Artista pintando al jurado”, entre otros muchos. Desde este espacio periodístico nuestras condolencias a su esposa Clarita y a su apreciable familia. EPÍLOGO El expresionismo es pintar la vida (FJB).