Alistan togas por el poder del Tribunal Superior de Justicia

OPINIÓN

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Empezó el juego de los grupos políticos al interior del Tribunal Superior de Justicia de la ciudad, que a finales de 2018 elegirá a un nuevo presidente. Ya con Edgar Elías Azar lejos, no hay más lealtades inquebrantables y el control por el Poder Judicial de la capital del país es fundamental. Son 79 magistrados quienes integran el pleno, Edgar Elías logró encabezar, en toda la extensión de la palabra, el Tribunal Superior de Justicia desde 2008 hasta este año que renunció. Tres reelecciones lo favorecieron, después de acordar con la Asamblea Legislativa del Distrito Federal las reformas a la Ley Orgánica para lograrlo. En su lugar se quedó el magistrado Álvaro Augusto Pérez Juárez, hombre de todas sus confianzas, en su toma de protesta estuvo quien en esos momentos era consejero jurídico de Presidencia de la República, Humberto Castillejos. Sorprendió que el presidente Enrique Peña postulara a Edgar Elías como embajador de México en Países Bajos, quien carecía de experiencia diplomática, pero sí contaba con la cercanía al PRI para darle los votos suficientes. Elías Azar fue secretario de Finanzas de José Francisco Ruiz Massieu en Guerrero y en 1993 regresó a la capital del país para ser magistrado, luego fue magistrado de la primera sala y después presidente. El último ascenso de su carrera judicial la logró durante el gobierno de Marcelo Ebrard y su permanencia con Miguel Ángel Mancera. Antes de irse como embajador, el presidente del Tribunal presentó una acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en contra de los artículos 35 y 37 de la Constitución de Ciudad de México por considerar que violan la autonomía e independencia del Poder Judicial. En la Constitución el Consejo de la Judicatura de la Ciudad de México, órgano encargado de designar a los jueces, no podrá ser encabezado por el presidente del Tribunal Superior de Justica, como lo hizo Elías Azar; se crea un Consejo Judicial Ciudadano de 11 personas electas por el Congreso local que designarán a los consejeros de la Judicatura. Pero el hombre poderoso del órgano judicial ahora está en Holanda, así que los reacomodos empiezan y las lealtades ya no son tan férreas. Un movimiento de togas que no pasa desapercibido. Empieza la lluvia de nombres y referentes políticos para respaldarlos; se menciona el interés del actual presidente Álvaro Augusto Pérez Juárez por reelegirse, veremos si su antecesor le heredó apoyo; otro nombre que brinca es de la magistrada Rosalba Guerrero Rodríguez, quien con base en el artículo 33 de la Ley Orgánica del Tribunal Superior de Justicia argumentó que no se podía dar la última reelección del ex presidente; uno más el magistrado Élfego Bautista Pardo. El presidente del Tribunal se elige con el voto en urna de cada uno de los magistrados del pleno. La pelea de las togas ya empezó.   Columna anterior: Granados y su futuro