Veracruz es de los Yunes

OPINIÓN

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Centrados en la polémica del Edomex y en la cerradísima elección en Coahuila –con tufo de fraude electoral-, una contienda pasó casi de noche el pasado 4 de junio: Veracruz.   Por su tamaño, jugadores, sentido estratégico e importancia en 2018, lo ocurrido ahí no solo es relevante políticamente sino que podría resultar definitorio en una contienda presidencial. Veracruz es el tercer padrón electoral más grande del país: 5.6 millones de electores.   Por eso llama la atención el avance de la principal fuerza política en el estado, que no es una partidista, sino una familiar, la de los Yunes, encabezada por Miguel Ángel, gobernador, y sus hijos Miguel Fernando. Hasta antes de este 2017 electoral, el mapa político repartía los 212 municipios de la siguiente manera: 93 para el PRI-Verde, 45 PAN, 33 PRD, 17 Movimiento Ciudadano, 16 Alternativa Veracruzana, 5 PT y 3 Partido Cardenista.   Pero el domingo 4 de junio el cambio fue radical. El PRI quedó reducido a un jugador testimonial que ya no gobierna ninguna de las 10 alcaldías más pobladas. PAN-PRD encabezarán 107 municipios, mientras que el PRI-Verde lo hará solo en  46, Morena en 19, Nueva Alianza 18, MC 10, Encuentro Social 5, PT 4, y tres serán dirigidos por independientes.   Los casos más ilustrativos, por los lazos consanguíneos, son los de Miguel y Fernando Yunes. El primero quiere ser gobernador y, después de las cuentas electorales que entregó, solo un milagro lo sacaría de la contienda. El PAN-PRD ganó el municipio del que todavía es alcalde, Boca del Río –donde el grupo político permaneció atrincherado durante los gobiernos de Javier Duarte y Fidel Herrera y desde el que se reinventó-, por 57%. El margen de distancia representa el mayor triunfo en la historia electoral del PAN. El antecedente de margen más holgado era León, Guanajuato, en el 2000, con una distancia de 45.27% entre primero y segundo lugar. Nunca habían arrasado por tal diferencia. El camino para Yunes Márquez está pavimentado.   En el caso de Fernando, senador con licencia, el triunfo en el Puerto no es menos importante. Ganó por 33%. Le arrebató un municipio estratégico al PRI –el más importante económicamente y el que mayor población concentra- y fortaleció a su grupo político y familiar. Llegará al cargo como el alcalde más votado en la historia del estado.   Veracruz es de los Yunes y, bajo esa lógica, la familia gobernante se afianza como jugador en las contiendas que vendrán, primero, dentro de los partidos con los que construye gobierno –PAN y PRD-, para elegir candidato presidencial, y después en 2018, en la elección. Por si fuera poco, la recomposición de fuerzas les da la posibilidad no solo de consolidar el poder actual que ostentan, sino de construir una gubernatura de ocho años: seis que vendrán a partir de 2018, más los dos que durará la actual.   -Off the récord Más cerca de Ricardo Anaya, que de Margarita Zavala y Rafael Moreno ValleMiguel Ángel Yunes no finta con su aspiración presidencial. Quiere. Que le alcance es otra cosa… Si no es él, sabe que el que sea deberá ir palomeado por Veracruz.   Columna anterior: los frentes del Frente