La Merced se queda sin verbena

La Merced se queda sin verbena
La Merced se queda sin verbena

Los tradicionales sonideros callaron, sólo algún mariachi se escuchó en la Merced en su 63 aniversario, en medio de la pandemia de SARS-CoV-2.  

Aunque algunos llevaron sus bocinas y sus aparatos de sonido para amenizar la mañana, el jolgorio y el baile no aparecieron

Los pasillos de puestos de carne, frutas, verduras, especias y productos para el hogar, que en años anteriores desde primera hora se usaban como espacios de baile, ahora lucieron solitarios. 

El COVID-19 sepultó la verbena; mientras que el año pasado los locatarios N tamales, mixiotes, pozole o carnitas a todos, en esta ocasión obsequiaron comida a algunos de sus compañeros.

 Sólo en algunos puestos de comida regalaron una pieza de pastel a los comensales.

MERCADO MERCED
TIEMPO DE LUTO. Comerciantes lamentan los 50 fallecimientos por coronavirus. Foto: Cuartoscuro

Los alrededor de 70 altares que se encuentran en el mercado fueron arreglados con globos, flores, letreros y veladoras, y en la esquina de General Anaya y Rosario hasta cohetones hubo para festejar a la patrona del mercado.

María de la Luz Sánchez SandovalDoña Luchita, mayordoma de la Nave Mayor, señaló que, en esta ocasión, aunque hay alegría por un aniversario más, la tristeza inunda los puestos, no nada más por las pocas ventas, sino porque han fallecido comerciantes y amigos contagiados por el coronavirus.

“Tristes porque mucha gente se ha ido con esta pandemia del COVID-19 que nadie nos esperábamos, y es una enfermedad que nos ha enseñado a vivir diferente y que nos va a dejar historia”, dijo.

Estela Luna, vendedora de frutas y verduras en la puerta 29 acceso uno, escuchó con sentimientos encontrados la misa a la Virgen de la Merced.

“Tenemos un poco de alegría y esparcimiento por lo del mariachi que nos acompaña, también tenemos la tristeza de aquellos que se nos fueron en esta pandemia y lo que estamos sufriendo ahora”, dijo. [nota_relacionada id= 1250974]

Explicó que las ventas han disminuido bastante, pero eso no se compara con las cerca de 50 muertes de conocidos por COVID-19.

Debido a que el semáforo epidemiológico está en naranja, las autoridades locales no autorizaron el festejo con baile y las grandes comilonas y sólo permitieron colocar altares y celebrar misas. 

Por Redacción El Heraldo de México
lctl

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