Símbolos patrios, como las banderas del lugar de nacimiento, refuerzan la identidad de una persona, pues indican pertenencia, nacionalidad y representación, no sólo de un país, sino también a un estado, localidad o grupo.
En la actualidad, en las 32 entidades de la República ondea la bandera de México en plazas y edificios públicos. Sin embargo, sólo tres estados tienen banderas propias.
Jalisco, Tamaulipas y Tlaxcala cuentan con sus emblemas de forma oficial, mientras que las demás entidades usan escudos en un fondo blanco o de colores como bandera estatal, sin un estandarte que llegue al grado de bandera.
Este elemento es fundamental para forjar la identidad de un individuo, de acuerdo con la docente de la Universidad Autónoma del Estado de México, Claudia Velázquez.
“Los símbolos patrios identifican a un pueblo, a una nación o entidad, incluso a un grupo de personas con una ideología común (…) mediante insignias o emblemas que explican y exaltan la historia de México, por ello la importancia de las banderas”, mencionó.
Aseguró que la poca existencia de banderas estatales se debe a que años atrás se elaboraron estandartes separatistas en diversos estados, para proclamar autonomía e integrarse a otros países, movimientos que no tuvieron un gran efecto a largo plazo.
Sin embargo, destacó que sería un gran recurso retomar el concepto para reforzar la identificación de las personas, no sólo con el país, sino con su estado.
Propuesta que reforzó el diseñador Ricardo Vazoli, quien indicó que el problema no sólo recae en que las entidades no cuenten con un estandarte propio, sino que muchos estados dependen de la administración entrante para conservar o desechar la imagen que implementan como referencia a la entidad en documentos oficiales, ceremonias, obras públicas, entre otras instancias.
“Estás prácticas dan muestra de la crisis ideológica que existe en todo el país”, comentó. Añadió que ésta es la que fomentan los políticos que utilizan los símbolos patrios para hacer política y no para dejar un legado a la ciudadanía.
La ley no especifica los usos debidos e indebidos de los colores de la bandera, ni del lábaro patrio.Por ello, si existe un acto que se considere indebido contra la bandera mexicana, un juzgado es el que determinar si existirá o no una sanción.
POR FRIDA VALENCIA / GRÁFICO: SANDRA ROMO
