Migrantes sufrieron 65 grados

NACIONAL

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La cancillería de México confirmó que la mayoría de los indocumentados encontrados al interior de la caja de un tráiler en Texas, son de origen mexicano. Cuatro de ellos murieron a causa de asfixia y 21 más pelean por su vida en diferentes hospitales de aquel país, debido a problemas respiratorios y deshidratación. Entre los 29 sobrevivientes hay algunos guatemaltecos; todos se encuentran internados en cinco hospitales de Texas, informó el Consulado General de México en San Antonio. De ellos, 21 son mexicanos, dos de Guatemala y seis aún no confirman su nacionalidad. Los diez indocumentados que murieron a causa de las altas temperaturas y falta de ventilación son hombres mayores de edad, quienes no soportaron los 65 grados centígrados que alcanzó la caja del tráiler en donde viajaban, aseguró ayer la cónsul de México en San Antonio, Reyna Torres Mendivil.
El camión que transportaba a más de un centenar de migrantes tenía una matrícula del estado de Iowa y fue registrado por la empresa Pyle Transportation Inc., que se ubica en la ciudad de Schaller en el Condado de Sac, en Estados Unidos. El conductor, James Matthew Bradley dijo a los policías de San Antonio que conducía desde Schaller, Iowa e iba con destino a Brownsville, Texas, para entregar su remolque a un nuevo dueño después de que su jefe lo vendiera y le pidiera que lo llevara. Mientras el presidente de la compañía, Brian Pyle dijo a los medios que había vendido el camión a un hombre en México en el mes de mayo pasado.
Entre los sobrevivientes, uno se identificó como mexicano y relató el terror que vivieron dentro del remolque. Dijo a los investigadores de Homeland Security que había dejado su casa en Aguascalientes y viajó a Nuevo Laredo, Tamaulipas, donde se reunió con contrabandistas que se ofrecieron a cruzarlo a Estados Unidos por 5 mil 500 dólares.   El contrabandista le dijo estar vinculado con el cártel de los Zetas y que le cobrarían 11 mil pesos pesos mexicanos por protección y mil 500 pesos para cruzar el Río Bravo en una balsa. El pasajero explicó que cruzó la frontera mexicana junto con 28 personas y que los coyotes los dividieron en tres balsas. Una vez que cruzaron la frontera, su grupo caminó hasta el día siguiente, para luego ser recogidos por una camioneta Chevrolet Silverado que los llevó al remolque donde horas más tarde ocho personas perdieron la vida asfixiados y dos más murieran en el hospital. El mexicano relató que el grupo en el que venía fue el último en entrar al tráiler, pero cuando llegaron había un grupo más grande de gente esperando, estimó que eran al menos 70. Otros sobrevivientes detallaron que debían turnarse para respirar por los orificios de la cabina.   Por Samantha Nolasco