CUBA

Protestas en Cuba sacuden a gobiernos

Pusieron a la isla en el tope de la agenda de Biden y un enorme desafío para Díaz-Canel

MUNDO

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Manifestantes demostraron frente a la Casa Blanca la difícil situación entre el pueblo y el gobierno de Cuba.

Las inusuales protestas del 11 de julio en Cuba pusieron sobre la mesa la situación del país y su relación con EU.

Según el especialista William LeoGrande, en la World Politics Review, la profundidad de la crisis económica y social de Cuba puso "un enorme desafío al presidente Miguel Díaz-Canel y al gobernante Partido Comunista".

Es la primera gran crisis desde 1960 donde no hay un Castro al frente. Fidel, el líder histórico de la revolución, falleció en 2016, y su sucesor y hermano, Raúl, se retiró en 2018.

Las marchas pusieron a Cuba en el tope de la agenda del presidente Joe Biden, que hasta ahora, mantiene el endurecimiento del gobierno de Trump a una política de embargo económico que lleva casi 60 años.

En el marco de lo que algunos ven como una batalla generacional, la mayoría de expertos señala que la isla  enfrenta el impacto del COVID-19 y la situación económica, agravadas por el bloqueo de EU, y la conectividad simbolizada por redes sociales.

La combinación de la pérdida de 11% en el Producto Nacional Bruto cubano durante 2020, la facilidad de comunicación y la cámara de resonancia del descontento llevó a lo que se esperaba fuera una pequeña marcha de desafectos a ser una manifestación con más de mil participantes en San Antonio de los Baños y mítines similares de descontento en varias partes del país.

Para Carlos Malamud, analista latinoamericano del Real Instituto Elcano, el resultado es que "Cuba dejó de ser excepcional y cada vez se parece más al resto de América Latina, al punto que comparte los mismos problemas: pobreza, informalidad, antielitismo o desconfianza institucional".

Pero también es generacional. 

"Cuando alguien quiere criticar a Cuba no tiene que exagerar, sólo tiene que decir la verdad", declaró a medios el escritor Leonardo Padura, para quien es un problema que debe ser arreglado entre cubanos.

"Es necesario que lleguen las soluciones, unas respuestas que no sólo deberían ser de índole material sino también de carácter político, y así una Cuba inclusiva pueda atender las razones de este grito de desesperación y extravío de la esperanza", sostuvo.

Las nuevas generaciones tienen o tenían acceso a redes como Facebook y Twitter, que de acuerdo con la BBC, se convirtieron en foros para artistas, periodistas e intelectuales. 

A un mes de las manifestaciones, Díaz-Canel anunció nuevas medidas de apertura para alentar la economía privada, ahora con la autorización para el funcionamiento de empresas medianas y pequeñas.

No es la primera vez que Cuba enfrenta una crisis existencial. 

En 1990, los últimos diplomáticos de la Unión Soviética dieron un mensaje sombrío para la isla: tendría que abrirse, abrazar elementos del capitalismo y reconciliarse con EU, recordó Howard French, excorresponsal de The Christian Science Monitor.

En años posteriores, Cuba retornó al turismo a gran escala, surgieron pequeñas empresas privadas, pero también se aceleró la migración.

Fueron años difíciles que apenas se aliviaron por el respaldo de otros países, de China a Rusia, y en especial la ayuda petrolera de Venezuela.

dza